OBAMA 44 “The Multirracial Pope”

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Tal y como señala el congresista republicano de color, Keith Ellison, existe en los Estados Unidos un voto emergente potencial musulmán que oscila entre tres y nueve millones de personas. En las elecciones del 2000 Bush Jr. consiguió la amplia mayoría de los votos islámicos aunque luego, con el 11S, llegó lo que llegó. Kerry recibió un apoyo superior al 90 por ciento del voto musulmán en el 2004.

En las actuales circunstancias resulta divertido el esfuerzo de Obama por desmarcarse de su supuesta condición de musulmán. Hijo de una mujer blanca, cristiana y feminista, de Kansas y de un keniata procedente de la etnia luo, de religión musulmana, esta cuestión puede resultar decisiva en los actuales comicios. El padre del padre de Obama se convirtió del catolicismo al islamismo. El padre de Obama, que abandonó a su mujer (y fue polígamo) y a su hijo a la edad de dos años, era musulmán aunque no especialmente practicante.

Y es que una gran parte de las personas adscritas, o que se adscriben, a credos religiosos mantiene una relación con estos muy distante del fundamentalismo. La gente ajusta sus creencias y prácticas a sus necesidades y peculiaridades psicológicas. La religión ocupa un lugar en la vida de cada cual pero muy raramente un lugar preponderante. Salvo que los poderes públicos o la sociedad actúen de manera decidida para imponer determinada configuración dogmática de manera intensiva. Por ello determinadas posiciones “laicas”, al menos para los espíritus sutiles, resultan mucho más religiosas e intolerantes. Piénsese en el ateísmo oficial de los países comunistas y su persecución sistemática de las religiones.

La madre contrajo segundas nupcias en Yakarta, donde se trasladaron a vivir, con un indonesio de religión musulmana. Más tarde Obama volvería de nuevo a Hawai donde cursaría estudios y viviría con sus abuelos maternos, una familia de clase media alta.

Nuestro hawaiano por nacimiento tiene difícil apelar directamente al voto islámico pues puede costarle muy caro. De ahí lo patético que resultan sus apelaciones a su cristianismo y su rechazo compungido e insistente a haber sido musulmán en ningún momento de su vida. El cálculo político y la hipocresía tamizan ya su intento de acceso a la Presidencia. Hasta aquí un político más, ni siquiera hemos de añadir: “norteamericano.”

Asistió a una escuela musulmana dos años y a otra católica otros dos años. Otra cuestión es que su grado de vinculación con el Islam fuera mínimo. Pero nació hijo de musulmán y recibió educación religiosa musulmana durante una parte de su vida. Lo que tiene cierta trascendencia teniendo en cuenta el fanatismo con el que muchos musulmanes consideran el abandono de “su única y verdadera religión”. Un apóstata en el Islam, “murtadd”, es alguien marcado. Aunque como ha podido verse en el caso de Menem en argentina el asunto depende de su uso político. También la edad en la que ocurre la decisión tiene trascendencia. La religión musulmana está tan vinculada a la política y a los intereses personales como la que más. Religión de comerciantes, oculta, tras el manto retórico de una dedicación severa, un interior dúctil muy sensible a ser aclimatada a los intereses comerciales y personales. A la religión hay que tomársela en serio sociológicamente pero nunca doctrinalmente. Las doctrinas van y vienen pero lo que cuentan son los flujos de poder y los incentivos psicológicos y tangibles. En el amanecer del Islam, cuando estaban más frescas las aseveraciones más delirantes, la jihad llevaba aparejada el “contrapeso” pragmático del botín. No es preciso hablar de las Cruzadas, la predicación cristiana en América o la caza de brujas para percibir los incentivos materiales armonizados con las vivencias idealistas o fanáticas, como cada cual quiera calificarlas. Cristianismo e Islam son religiones urbanas de masas que vehiculan en gran medida los intereses de determinados clanes y redistribuyen a través del Estado el producto de sus saqueos en la sociedad. La pasta manda y no es extraño como árabes y occidentales comercian amigablemente con el petróleo para mayor gloria de muy pocas personas y la servidumbre económica del resto. La admiración de numerosos británicos de elite por el Islam nace de la afinidad entre criminales y del parentesco eterno entre piratería y comercio. Lo demás son palabras vacías o secretos vinculados al control psicológico de masas, camuflados hábilmente como “iniciáticos”.

Quizás más interesante que su supuesto islamismo sea su pertenencia a la confesión cristiana en la que dice militar. Y seguimos con la religión que es la continuación del latrocinio y la hipocresía, aquí y en todas las sociedades posibles, por otros medios. Pero si miramos en otro lugar que no sea el pasado religioso de Hussein, donde sólo percibimos confusión, si dirigimos nuestra mirada hacia el presente de Barack, veremos que este se ha refugiado de las acusaciones que se le hacen de ser musulmán diciendo que es cristiano y miembro practicante de la Trinity United Church of Christ. ¿Qué diantres es esta organización?. Un cónclave racista de sesgo “afro”. Dicen ellos de sí mismos: We are a congregation which is Unashamedly Black and Unapologetically Christian… Our roots in the Black religious experience and tradition are deep, lasting and permanent. We are an African people, and remain “true to our native land,” the mother continent, the cradle of civilization. God has superintended our pilgrimage through the days of slavery, the days of segregation, and the long night of racism. It is God who gives us the strength and courage to continuously address injustice as a people, and as a congregation. We constantly affirm our trust in God through cultural expression of a Black worship service and ministries which address the Black Community.

Si sustituimos “black” por “white” el KKK se haría presente. Gunnar Myrdal señalaba hace muchos años en su obra seminal An American Dilemma que la cultura negra en los Estados Unidos era una mala caricatura de la blanca. Quizás haya por eso habido tanto interés en las élites norteamericanas por potenciarla. El Reverendo Jeremiah Wrigth ha puesto en un brete a su pupilo con unas declaraciones en las que se justificaba el 11S como una justa retribución por las injusticias cometidas contra los palestinos y los sudafricanos. La conocida papilla retórica para bajos IQs y altos índices de frustración y resentimiento con la que se solazan las masas del Tercer Mundo. Obama, prudentemente, se ha distanciado, como hizo anteriormente de su supuesta condición islámica. Buena técnica, hay que añadir, para generar subliminalmente la idea de que es un moderado. ¿Lo cual es inquietante porque si lo fuera para qué utilizar estas tretas?.

Antes de pasar a mirar en la trastienda, y dejarnos de detalles personales que ocultan la mirada de dirigirse a los auténticos puntos clave, señalemos que el voto musulmán significa tener en contra el voto judío y que el voto negro significa alienarse, en los Estados Unidos al menos, el voto latino y el asiático. Obama es poco más y nada menos que un experimento mediático y va dirigido al electorado blanco, fundamentalmente. ¿Hasta donde tragará la gente? That is the question.

Ted y Caroline Kennedy, George Soros, Maria Shriver, Zbigniew Brzezinski y la corporación Exelon, entre otros, apoyan fervientemente a Barack Hussein Obama. Esto resulta bastante más significativo que los debates sobre las creencias espirituales del candidato o su condición afroamericana (es blanco en un 50 por ciento y no ha nacido, ni se ha criado, en entorno africano ni negro americano alguno). Camille Paglia le considera su candidato y le ve portando la misma “elegancia patricia” que a JFK. Brillante ¿verdad? Los cuadros mediáticos y académicos norteamericanos (y europeos) rezuman, además de autocomplacencia (algo muy difundido entre los nuevos ricos), un grado casi ilimitado de imbecilidad. No en otra cosa se manifiesta la decadencia de las civilizaciones. Concentración de poder en unos pocos, cada vez menos, y bastardización sistémática de la cultura. Michael Moriarty, protagonista de la serie de TV Law and Order, con un poco más de sentido común y uso del órgano cerebral, le ve como un Gorbachov norteamericano. Inquietante comparación que no desarrolla pero que, unida al apoyo del antiguo asesor en cuestiones de Seguridad nacional de Carter1 a nuestro “ukelélico” candidato, añade pimienta a la salsa haciendo el asado netamente indigerible.

¿Liquidará Obama la Unión-USA, como hizo su supuesto correlato ruso con la URSS? La actual recesión global iniciada en América, que para algunos analistas avisados pone punto final al “siglo norteamericano”, podría generar, unida al paradigma del cambio climático en el que Obama es un acrítico creyente, la ventana de oportunidad para este simulacro. La globalización se demuestra /demostrará en Eurasia. América es ya cosa pasada.

Comentarios

1 comentario en el artículo “OBAMA 44 “The Multirracial Pope””

  1. ximo brotons en 11-abril-2009 1:18 pm

    no estoy muy de acuerdo.

    la religión musulmana no es una religión urbana, ni se ha reformado en tal sentido; y ese es el problema de la religión musulmana.

    no creo que América sea cosa pasada. pudiera ser un efecto secundario involuntario, pero no creo que Obama vaya a dividir a los USA; nada más ser elegido, y en los días de inauguración, mencionó a Lincoln. además, guste o no, Bush jr. ha estado dos legislaturas en la presidencia, las dos primeras del siglo XXI, apoyado por el Reino Unido, precisamente con la intención de que el siglo XXI siga siendo norteamericano. Obama aportará otro matiz, o lo que sea, pero las bases están puestas.

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