Manos muertas en Lavapiés


La propiedad municipal es un robo, como toda la propiedad pública. Nominalmente pertenece a todos los ciudadanos, pero sus administradores (burócratas y políticos) se sirven de ella para sus propios fines.
Unos vecinos de Lavapiés habían “desamortizado” una propiedad abandonada por el Ayuntamiento de Madrid durante treinta años, y le habían dado una utilidad. Donde sólo había ruina y desperdicios se creó un teatro, un huerto, un campo de fútbol y un espacio agradable para todos.
No hay nada más peligroso para el poder establecido que la organización espontánea de los ciudadanos, que se ponen de acuerdo para organizar su convivencia sin que intervenga la coacción del Estado. Por eso el Ayuntamiento ha decidido enviar las excavadoras y acabar con este proyecto. Demasiado tarde. Muchos habitantes de Lavapiés ya nos preguntamos: ¿para qué demonios sirve un ayuntamiento? ¿Y si los vecinos se organizaran por su cuenta?
Como defensor del libre mercado, sólo puedo apoyar la desamortización de los bienes públicos. Es preferible que pasen a ser propiedad de entidades privadas, como las comunas de ocupas, las asociaciones de vecinos o las sociedades anónimas que cotizan en bolsa.

Comentarios

¿Quieres dejar un comentario?