La Iglesia de los Universos Paralelos
8-julio-2008 · Imprimir este artículo
Por Santiago Navajas
El Universo es gratis. Como explica nuestro Profeta, Kaku, la cantidad de energía necesaria para crear un universo burbuja es cero. La materia tiene energía positiva, pero la gravedad tiene energía negativa. Esto significa que los universos burbuja pueden crearse en cualquier momento. De la Nada.
Si nuestro Profeta es Kaku, a nuestro Dios lo llamamos Membrana. Creemos que nuestro universo es una Membrana. Vivimos en la piel de esta membrana la cual está expandiéndose constantemente debido a la Energía Oscura. Nuestra religión es monopoliteísta porque aunque adoramos exclusivamente a un Dios, no descartamos la existencia de otros Dioses (Membranas).
Nuestra Iglesia promete la inmortalidad. La conciencia es una fluctuación cuántica inexplicable por las leyes físicas. Con la muerte finaliza nuestra existencia material pero sobrevive la mente. Hay disputas teológicas sobre si la conciencia una vez liberada de la cárcel corporal todavía se encuentra aprisionada en nuestro Universo o puede navegar libremente por los Universos Paralelos pero no afectan a lo principal: la inmortalidad de la conciencia.
También procuramos una ética vinculada a la conciencia. Cuanto más cerca estemos de las leyes fundamentales de Membrana más cerca estaremos del Bien. Pero si no, caeremos en un estado de confusión cuántica, de desorden aleatorio máximo que nos llevará a la desestructuración de la conciencia. Si la muerte corporal nos sorprende en tan calamitoso estado el peligro reside en caer en la Materia Oscura, que conforma el 90% del Universo. Lo que utilizando la terminología cristiana quiere decir que el Infierno está lleno a rebosar.
Conocida vulgarmente como Teoría M (por Membrana, Madre, Misterio o Milagro), nuestra Iglesia se encuentra cerca de poder clonar el manzano del Edén, es decir derivar matemáticamente todas las leyes de la Física y la Química. Sin embargo, y como es inevitable, ha surgido una peligrosa herejía en Harvard, la llamada Teoría F (Father, “padre” en inglés) que propugna dos tiempos mientras que nuestra religión sólo cree en uno. Sin embargo, estamos de acuerdo en que hay diez dimensiones espaciales. Quizás algún día nos reunifiquemos, pero yo no lo creo.
Por supuesto, tenemos un Libro Sagrado. Lo escribió Kaku en 1996 y ha vuelto a reeditarse: “Hiperespacio: una odisea científica a través de universos paralelos, distorsiones en el tiempo y la décima dimensión”.






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