EL BURRO: materialismo y cultura N.01

…la eternidad está a punto de revelarse.

Me iré silbando, sin hacer ruido,

Alex Portero.

 

 

Antes o después  los rebuznos procedentes de las vanguardias artísticas y el socialismo fantástico, patrocinados ambos desmanes antropológicos por el mismo capital financiero,  tenían que acabar reuniendo en el rechazo a sus amargos frutos, hoy pura ortodoxia vital y estética,  a las más dispersas y heteróclitas subjetividades. Se han necesitado tres generaciones y casi un siglo para que el malestar se haya hecho general, incluso en la aglomeración de supuestos usuarios y beneficiarios del engendro.

Esta recién nacida publicación a la que deseamos larga vida da cuenta, de modo en gran medida inconsciente,  de este fenómeno. Ideada por Jorge Diezma (que expone tres interesantes obras en una colectiva con William Blake como motivo en la galería Espacio Valverde), Hugo Castignani y Enrique Borrajeros, en el Editorial se enuncian cosas sensatas: El sistema de cultura pública está siendo liquidado, pero somos muchos los que pensamos que no funcionaba: paternalismo estatal-institucional con la intención apenas velada de instrumentalizar el prejuicio positivo con el que cuenta el arte. El grueso de los artistas ha sido cómplice, o bien directamente remando a favor de corriente o bien a través de una falsa conciencia de lucha, en la que la denuncia está internalizada en mensajes que se consumen en el propio mundo del arte, y no tiene consecuencia alguna.

Dejando aparte la segunda parte del argumento con todos esos lugares comunes sobre la “falsa conciencia” y “la lucha”, procedentes sin duda de lo que Raymond Aron llamó acertadamente  “el opio de los intelectuales”, lo escrito da cierta impresión de aire fresco en un ambiente, como el cultural celtibérico,  ya bastante rarificado. Y es que, aunque no se trata de ello explícitamente en ninguna de las dieciocho aportaciones que constituyen el número, la Transición operó (desde la muerte de Franco hasta la actualidad) una transformación en la Cultura que debe juzgarse hoy  (tras más de tres décadas) como un claro fracaso; fracaso instrumentalizado política y económicamente por determinados individuos y grupos que han ayudado a legitimar un régimen tan mediocre en sus realizaciones culturales, sino más , que aquel a quien sucedieron y se encargaron, y aun encargan cuando viene al caso, demonizar. Para mejor ocultar su atrabiliaria delicuescencia de origen.

 

Destacan, por su calidad e inteligencia, las colaboraciones de Mireia Sentís y Alberto Ávila.

Eruditas y amenas, desprovistas del lastre ideológico tan común hoy en los escritos relacionados con el arte (que sí veremos plasmado para desgracia del lector en otras aportaciones)  tratan estos meritorios textos,  respectivamente, de  dos aspectos muy concretos:

 1 Hechos y milagros del lituano George Maciunas, creador del movimiento artístico Fluxus y peculiar reformador urbano del SoHo neoyorquino.

2  Los atentados realizados antes de la Gran Guerra por ciertas  sufragistas británicas contra determinadas obras de arte expuestas en museos (entre ellas La Venus del espejo de Velázquez) inspiradas en las imbecilidades  que hoy en gran parte del mundo occidental han alcanzado lugar de verdad institucional en el ámbito de la des-educación, mal llamada universitaria, y en el lavado de cerebro  general que de manera sistemática e inmisericorde los Media imparten al personal de servicio.

Volviendo a los “opiáceos”, que todo sufrido superviviente del mundo universitario español de los setenta sufrió en propia carne, hay dos significativas colaboraciones situadas en las antípodas de las positivamente reseñadas. Me refiero a la entrevista a los “sumos representantes” de la Librería Dalcò. Los dalconitas siguen fieles a la lengua de madera del activismo marxista  de hace casi cuarenta años y escuchan solo lo que quieren oír. Sintonía con anteojeras leninistas  que incita al bostezo o a la nausea. La Dalcò es castiza, tansmaribollo, roja y empeñada en luchar por la libertad de los pueblos, proclaman sin enrojecer(sic). Fascismo rojo de postrimerías matritenses enganchado a su propio vacío identitario y al consumo de “droga” en mal estado. Propuestas dalconitas de matiz “skin red”: ¿Un salario literario universal? ¿una estatalización completa de los trabajadores de la palabra? ¿O una estructura pública bajo la cual se asuman todo estos trabajos, no directamente estatal,  pero bajo el poder popular? 

De sainete, que diría Pío Baroja.

 La peculiar interpretación y valoración del marxismo, afortunadamente breve, de César Rendueles  culmina con un párrafo intenso, producto sin duda del delirio del creyente, que puede pasar desapercibido para los no iniciados en los secretos mohosos del Diamat: El materialismo histórico  intenta limitar el conjunto de posibilidades políticas a aquellas formas de liberación que podrían entenderse como un desarrollo más o menos traumático, de las estructuras productivas, económicas y culturales presentes. La idea de que eso sólo puede hacerlo el materialismo histórico  o que este en algún momento tuvo esta finalidad habrá que aceptarlo como artículo de fe. Yo me quedo con eso de los desarrollos más o menos traumáticos y pienso, claro está, en las matanzas de kulaks, el Gran Salto Adelante, la revolución cubana o las atrocidades cometidas en los comienzos de la Guerra Civil Española por el bando gubernamental contra todo tipo de enemigos, supuestos o reales, más o menos escabechables por estar desarmados o confinados. El molino de los intelectuales aliados con el totalitarismo, que denunciaron Leonard Schapiro y Hannah Arendt, sigue en marcha con su vieja molienda.  

Las colaboraciones de Hugo Castignani y de Luís Arias,  de muy distinto alcance, temática y enfoque, son lúcidas. El segundo muestra, con un ejemplo tangible de la Capital del Reino, las dificultades para algo tan elemental como crear una sala de cine que exponga materiales fílmicos distintos de los que la connivencia entre el Estado  español (con su séquito de clientelas mostrencas en el ámbito audiovisual: “nuestra Industria”) y las multinacionales de la distribución han decidido hacer accesibles  al público. Al fondo: la devastación de la ciudad iniciada antes de la Transición a través de la especulación urbanística, prolongada  bajo el periodo “emancipatorio” del PSOE y culminada con casi dos décadas de degradación auspiciadas  por sectores financieros y económicos que no han contado con casi oposición para sus tropelías matritenses.

Castignani, nostálgico, mira a nuestro  vecino del Norte y descubre: ¡la nación-estado! ¡Y a De Gaulle! con su  peculiar concepto de la política cultural (hoy imposible de implementar aquí)  marcadamente más razonable que las monstruosidades que vivimos, y hemos vivido durante distintos gobiernos. Con la connivencia  y la recogida de migajas, vía mamoneo, de la izquierda sociológica consagrada a “hacer cosas”.

“Quizás separando netamente lo patrimonial de lo que es la creación activa se paliarían estos efectos perversos  o al menos se conseguiría acotar el cada vez más agobiante papel del Estado en la vida pública (entiéndase el Estado en su sentido postmoderno:  PPP o public-private-partnership). Y quién sabe, quizás ese sería el primer paso para recobrar una cierta autonomía del arte.”

No se si con finalidad irónica o con despiste inconsciente, supongo lo  segundo , y con ocasión del “mamoneo” citado anteriormente resulta interesante y grotesco confrontar el texto de Cristina Anglada: ¿De qué vive…un comisario de arte?  Ejemplo vivo del PPP de que habla Hugo Castignani.  Hay  que recordarle a Cristina que un escritor medio se las ve y desea para ganar en un año, sin PPP alguno o muy marginal, la mitad de lo que ella consigna. Pero el Emperador está desnudo y el séquito de los recalcitrantes no ve más allá de su zanahoria. Atributo jumental de corte casi universal.  

Las colaboraciones exógenas, o sobre temas exógenos, abundan en los lugares comunes del mundillo crítico artístico: la reivindicación del leninismo zyzekiano de Helmut Draxler (la brown sugar de moda) ilustrado con aberrantes excrecencias pictórico militantes o las referencias (Virginia LázaroMichiko Oki) a cuestiones londinenses de escaso  o nulo interés, a pesar del enfoque activista o quizás más bien por este.

Fernando Castro escribe un largo y bien intencionado, en el mejor sentido,  artículo crítico sobre la situación pero está atrapado en los lugares comunes de la Postmodernidad con sus autores  (Debord, Deleuze…) y lenguajes: ya tan gastados  como los fenómenos estéticos y críticos que comenta. La banalidad está hoy sacralizada, faltando el drama nos divertimos con la perversión del sentido…

Termina el número con una reflexión autocrítica sobre la LOGSE, obra de Jaime D. Álvarez en la cual el autor, a trancas y barrancas, reconoce el fracaso de esta panacea igualitaria de izquierdas vendida como lo más en su momento; eso sí desplazando la responsabilidad hacia los psicopedagogos y obligándose a reconocer graves errores no obstante en un artículo  insuficiente tanto en extensión como en profundidad de tratamiento.  Por lo menos se da cuenta de una cuestión capital para entender el grado de miseria en el cual han sido situadas las nuevas generaciones por mor de una burocracia extensa e insolvente consagrada a la mendacidad igualitaria. Maleó a los chavales que sí valían para estudiar, ya que el profesor tenía que acomodarse a la media cada vez más baja de sus grupos.

No hay soluciones fáciles ni universales para nada quizás porque la globalización o internacionalización, como forma de manifestación de la universalidad, es la cuestión a debatir y quizás abatir. Se me ocurre que mirar atrás y reivindicar el trabajo bien hecho (la excelencia y el mérito), la Belleza (y la Verdad y lo Mejor) el  volver  a estudiar y comprender a los maestros del pasado con sus problemáticas y paradigmas (en absoluto agotados), dejando atrás el socialismo fantástico y las esclerotizadas vanguardias, sería un posible comienzo. Pero los intereses inconfesables de quienes sirven como bufones a las elites extractivas, tanto en la Academia como en los Media (incluidos los “alternativos”) o aspiran a funcionar como comisarios de potenciales dictaduras “populares” (muchas veces los mismos grupos e  individuos) no serán fácilmente exorcizables. Son más de 100 años de nuda impostura y se han forjado mafias estables, sin contar la aberración del establishment científico técnico.

Hemos hablado de burros y de zanahorias, el palo lo dejaremos para otra ocasión. No rebuznen, ni siquiera a dúo, pero lean El Burro.

 

EL BURRO

…la eternidad está a punto de revelarse.
Me iré silbando, sin hacer ruido,
Alex Portero.

Antes o después los rebuznos procedentes de las vanguardias artísticas y el socialismo fantástico, patrocinados ambos desmanes antropológicos por el mismo capital financiero, tenían que acabar reuniendo en el rechazo a sus amargos frutos, hoy pura ortodoxia vital y estética, a las más dispersas y heteróclitas subjetividades. Se han necesitado tres generaciones y casi un siglo para que el malestar se haya hecho general, incluso en la aglomeración de supuestos usuarios y beneficiarios del engendro.
Esta recién nacida publicación a la que deseamos larga vida da cuenta, de modo en gran medida inconsciente, de este fenómeno. Ideada por Jorge Diezma (que expone tres interesantes obras en una colectiva con William Blake como motivo en la galería Espacio Valverde), Hugo Castignani y Enrique Borrajeros. En el Editorial se enuncian cosas sensatas: El sistema de cultura pública está siendo liquidado, pero somos muchos los que pensamos que no funcionaba: paternalismo estatal-institucional con la intención apenas velada de instrumentalizar el prejuicio positivo con el que cuenta el arte. El grueso de los artistas ha sido cómplice, o bien directamente remando a favor de corriente o bien a través de una falsa conciencia de lucha, en la que la denuncia está internalizada en mensajes que se consumen en el propio mundo del arte, y no tiene consecuencia alguna.
Dejando aparte la segunda parte del argumento con todos esos lugares comunes sobre la “falsa conciencia” y “la lucha”, procedentes sin duda de lo que Raymond Aron llamó acertadamente “el opio de los intelectuales”, lo escrito da cierta impresión de aire fresco en un ambiente, como el cultural celtibérico, ya bastante rarificado. Y es que, aunque no se trata de ello explícitamente en ninguna de las dieciocho aportaciones que constituyen el número, la Transición operó (desde la muerte de Franco hasta la actualidad) una transformación en la Cultura que debe juzgarse hoy (tras más de tres décadas) como un claro fracaso; fracaso instrumentalizado política y económicamente por determinados individuos y grupos que han ayudado a legitimar un régimen tan mediocre en sus realizaciones culturales, sino más , que aquel a quien sucedieron y se encargaron, y aun encargan cuando viene al caso, demonizar. Para mejor ocultar su atrabiliaria delicuescencia de origen.

Destacan, por su calidad e inteligencia, las colaboraciones de Mireia Sentís y Alberto Ávila.
Eruditas y amenas, desprovistas del lastre ideológico tan común hoy en los escritos relacionados con el arte (que sí veremos plasmado para desgracia del lector en otras aportaciones) tratan estos meritorios textos, respectivamente, de dos aspectos muy concretos:
1 Hechos y milagros del lituano George Maciunas, creador del movimiento artístico Fluxus y peculiar reformador urbano del SoHo neoyorquino.
2 Los atentados realizados antes de la Gran Guerra por ciertas sufragistas británicas contra determinadas obras de arte expuestas en museos (entre ellas La Venus del espejo de Velázquez) inspiradas en las imbecilidades que hoy en gran parte del mundo occidental han alcanzado lugar de verdad institucional en el ámbito de la des-educación, mal llamada universitaria, y en el lavado de cerebro general que de manera sistemática e inmisericorde los Media imparten al personal de servicio.
Volviendo a los “opiáceos”, que todo sufrido superviviente del mundo universitario español de los setenta sufrió en propia carne, hay dos significativas colaboraciones situadas en las antípodas de las positivamente reseñadas. Me refiero a la entrevista a los “sumos representantes” de la Librería Dalcò. Los dalconitas siguen fieles a la lengua de madera del activismo marxista de hace casi cuarenta años y escuchan solo lo que quieren oír. Sintonía con anteojeras leninistas que incita al bostezo o a la nausea. La Dalcò es castiza, tansmaribollo, roja y empeñada en luchar por la libertad de los pueblos, proclaman sin enrojecer(sic). Fascismo rojo de postrimerías matritenses enganchado a su propio vacío identitario y al consumo de “droga” en mal estado. Propuestas dalconitas de matiz “skin red”: ¿Un salario literario universal? ¿una estatalización completa de los trabajadores de la palabra? ¿O una estructura pública bajo la cual se asuman todo estos trabajos, no directamente estatal, pero bajo el poder popular?
De sainete, que diría Pío Baroja.
La peculiar interpretación y valoración del marxismo, afortunadamente breve, de César Rendueles culmina con un párrafo intenso, producto sin duda del delirio del creyente, que puede pasar desapercibido para los no iniciados en los secretos mohosos del Diamat: El materialismo histórico intenta limitar el conjunto de posibilidades políticas a aquellas formas de liberación que podrían entenderse como un desarrollo más o menos traumático, de las estructuras productivas, económicas y culturales presentes. La idea de que eso sólo puede hacerlo el materialismo histórico o que este en algún momento tuvo esta finalidad habrá que aceptarlo como artículo de fe. Yo me quedo con eso de los desarrollos más o menos traumáticos y pienso, claro está, en las matanzas de kulaks, el Gran Salto Adelante, la revolución cubana o las atrocidades cometidas en los comienzos de la Guerra Civil Española por el bando gubernamental contra todo tipo de enemigos, supuestos o reales, más o menos escabechables por estar desarmados o confinados. El molino de los intelectuales aliados con el totalitarismo, que denunciaron Leonard Schapiro y Hannah Arendt, sigue en marcha con su vieja molienda.
Las colaboraciones de Hugo Castignani y de Luís Arias, de muy distinto alcance, temática y enfoque, son lúcidas. El segundo muestra, con un ejemplo tangible de la Capital del Reino, las dificultades para algo tan elemental como crear una sala de cine que exponga materiales fílmicos distintos de los que la connivencia entre el Estado español (con su séquito de clientelas mostrencas en el ámbito audiovisual: “nuestra Industria”) y las multinacionales de la distribución han decidido hacer accesibles al público. Al fondo: la devastación de la ciudad iniciada antes de la Transición a través de la especulación urbanística, prolongada bajo el periodo “emancipatorio” del PSOE y culminada con casi dos décadas de degradación auspiciadas por sectores financieros y económicos que no han contado con casi oposición para sus tropelías matritenses.
Castignani, nostálgico, mira a nuestro vecino del Norte y descubre: ¡la nación-estado! ¡Y a De Gaulle! con su peculiar concepto de la política cultural (hoy imposible de implementar aquí) marcadamente más razonable que las monstruosidades que vivimos, y hemos vivido durante distintos gobiernos. Con la connivencia y la recogida de migajas, vía mamoneo, de la izquierda sociológica consagrada a “hacer cosas”.
“Quizás separando netamente lo patrimonial de lo que es la creación activa se paliarían estos efectos perversos o al menos se conseguiría acotar el cada vez más agobiante papel del Estado en la vida pública (entiéndase el Estado en su sentido postmoderno: PPP o public-private-partnership). Y quién sabe, quizás ese sería el primer paso para recobrar una cierta autonomía del arte.”
No se si con finalidad irónica o con despiste inconsciente, supongo lo segundo , y con ocasión del “mamoneo” citado anteriormente resulta interesante y grotesco confrontar el texto de Cristina Anglada: ¿De qué vive…un comisario de arte? Ejemplo vivo del PPP de que habla Hugo Castignani. Hay que recordarle a Cristina que un escritor medio se las ve y desea para ganar en un año, sin PPP alguno o muy marginal, la mitad de lo que ella consigna. Pero el Emperador está desnudo y el séquito de los recalcitrantes no ve más allá de su zanahoria. Atributo jumental de corte casi universal.
Las colaboraciones exógenas, o sobre temas exógenos, abundan en los lugares comunes del mundillo crítico artístico: la reivindicación del leninismo zyzekiano de Helmut Draxler (la brown sugar de moda) ilustrado con aberrantes excrecencias pictórico militantes o las referencias (Virginia Lázaro y Michiko Oki) a cuestiones londinenses de escaso o nulo interés, a pesar del enfoque activista o quizás más bien por este.
Fernando Castro escribe un largo y bien intencionado, en el mejor sentido, artículo crítico sobre la situación pero está atrapado en los lugares comunes de la Postmodernidad con sus autores (Debord, Deleuze…) y lenguajes: ya tan gastados como los fenómenos estéticos y críticos que comenta. La banalidad está hoy sacralizada, faltando el drama nos divertimos con la perversión del sentido…
Termina el número con una reflexión autocrítica sobre la LOGSE, obra de Jaime D. Álvarez en la cual el autor, a trancas y barrancas, reconoce el fracaso de esta panacea igualitaria de izquierdas vendida como lo más en su momento; eso sí desplazando la responsabilidad hacia los psicopedagogos y obligándose a reconocer graves errores no obstante en un artículo insuficiente tanto en extensión como en profundidad de tratamiento. Por lo menos se da cuenta de una cuestión capital para entender el grado de miseria en el cual han sido situadas las nuevas generaciones por mor de una burocracia extensa e insolvente consagrada a la mendacidad igualitaria. Maleó a los chavales que sí valían para estudiar, ya que el profesor tenía que acomodarse a la media cada vez más baja de sus grupos.
No hay soluciones fáciles ni universales para nada quizás porque la globalización o internacionalización, como forma de manifestación de la universalidad, es la cuestión a debatir y quizás abatir. Se me ocurre que mirar atrás y reivindicar el trabajo bien hecho (la excelencia y el mérito), la Belleza (y la Verdad y lo Mejor) el volver a estudiar y comprender a los maestros del pasado con sus problemáticas y paradigmas (en absoluto agotados), dejando atrás el socialismo fantástico y las esclerotizadas vanguardias, sería un posible comienzo. Pero los intereses inconfesables de quienes sirven como bufones a las elites extractivas, tanto en la Academia como en los Media (incluidos los “alternativos”) o aspiran a funcionar como comisarios de potenciales dictaduras “populares” (muchas veces los mismos grupos e individuos) no serán fácilmente exorcizables. Son más de 100 años de nuda impostura y se han forjado mafias estables, sin contar la aberración del establishment científico técnico.
Hemos hablado de burros y de zanahorias, el palo lo dejaremos para otra ocasión. No rebuznen, ni siquiera a dúo, pero lean El Burro.

INDEPENDENCE DAY

7-febrero-2014 · Imprimir este artículo

Por

images-1USA, Roland Emmmerich / Dean Devlin, 1996.

En la actualidad se prepara una secuela que contará con el mismo Director y Productor.

 

Revisión del mitema Them or Us de los cincuenta, aquel que los izquierdistas interpretaban como alegoría paranoide del enfrentamiento Este-Oeste durante la Guerra Fría. En la nueva puesta en escena lo que nos encontramos es con “una lucha de la Humanidad para sobrevivir”. Un motivo de unidad frente a un enemigo externo, una paranoia más convincente y aceptable para los más lerdos. El tipo de gente que se ve a sí misma como “progresista.”

Película deleznable, con nada sutiles momentos de propaganda sionista inserta, que seguramente habría inspirado a Paul Krugman más que el episodio de la Zona crepuscular del cual habló hace poco en la CNN en el cual los científicos falsifican una supuesta invasión extraterrestre para alcanzar la paz mundial. Ni qué decir tiene que nuestro economista pretende solamente conseguir que se dejen atrás las cuestiones de equilibrio presupuestario en la política económica y se persiga ciegamente un objetivo político, como se hizo durante la Segunda Guerra Mundial.

¡Qué tiempos aquellos!¡

Pobrecitos!, pero no honrados, cretinos dirigentes que van a probar suerte con algo parecido en breve. No quisiera estar en su zapatos.

Las cosas claras: Son como langostas, agotan los recursos naturales… dice el Presidente, auténtico avatar de Bill Clinton mientras su mujer, (¿Hillary?), conversa cordialmente entre las ruinas con una madre soltera afroamericana. En fin: algo estereotipado ¿no? En cualquier caso USA sigue siendo “la vanguardia humana” y el mundo se une bajo su férula para la batalla, olvidando viejas rencillas; todo presidido por el número 27: 3x3x3.

El esquematismo maniqueo de la primera apuesta, inserto en numerosas producciones de serie B en blanco y negro, no ha sido sustituido por otra cosa, a pesar de las posibilidades casi ilimitadas de los efectos especiales (única cosa profesional de la producción), que por un inverosímil buenismo, no menos dualista. Eso sí: sembrado de banales estilemas spielbergianos ya inevitables en el género. Es una película mucho más cara que las del pasado, rotundamente estúpida en sus supuestos, en el tratamiento de los personajes, en la atmósfera y en las situaciones. Cualquier episodio de Expediente X, una serie televisiva de la época (1993-2002), le gana en vigor dramático y en complicidad respetuosa con el espectador. Jesús Palacios, benévolo, dice de ella que “es simplona y descerebrada, pero también emocionante, divertida y exuberante”. Su excesivo metraje (145 minutos de los que sobran 70) hace que los escasos tramos que rellenan estas cualidades positivas se diluyan en un magma de lugares comunes e inepcia narrativa de la cual ni siquiera los actores de primera fila que la tripulan pueden sustraerla. Los momentos buenos, que los hay, son muy aislados y de escasa duración vinculados, claro está, a los efectos visuales por los cuales se le dio justamente un Óscar.

A olvidar.

 

EL SUEÑO DE LA DEMOCRACIA PRODUCE ESTO

No eran esclavos de la tiranía.
Ni se regían por una democracia brutal;
Sino por reyes que no podían obrar mal
Porque había leyes que limitaban su poder.
Bernard de Mandeville.

Una de las ideas más difundidas en el imaginario mediático alternativo es que los problemas sociales y políticos que nos acunan, de modo cada vez menos suave, tienen que ver con un déficit de “democracia”. Como casi todas las cosas que alcanzan consenso de pandemia no me cabe duda de estar ante una alucinación colectiva más. Lo que en el pasado se hacía llamar: “superstición”. Yo mismo he creído, hasta hace pocos días (quizás horas), que términos como: “representación”, “libertad constituyente”, “referéndum”, “república” o “reforma constitucional” podrían encauzar la insensata experiencia individual y colectiva que avasalla nuestros “trabajos y días”. Pero ha bastado un viaje a un lugar de cuyo nombre sí quiero acordarme pero que no citaré, por afecto y agradecimiento hacia aquellos con quienes compartí durante un par de días muy buenos y fraternos momentos, para que se desmoronase el castillo de naipes que habitaba en algún lugar de mi cabeza.
Visitar una iglesia mudéjar puede ser en España una experiencia límite, lindante con lo paranormal. Todo ello en una atmósfera cuidadosamente generada de adoctrinamiento y burrez “euro-carpetove- técnica”. Cuando te muestran un espacio vacío a oscuras, iluminando donde les peta, con efectos de sonido lamentables y adoctrinamiento seudo histórico e infantilizador añadido, teniendo como objetivo el sublime misterio de las tres meteduras de pata más grandes que ha cometido la Humanidad antes de la Modernidad: judaísmo, cristianismo e islam, y se insiste en la espontánea singularidad de nuestra piel de toro donde: “por el norte llegaban cristianos, de Toledo musulmanes y por todas partes (literal) judíos” uno siente un creciente olor a chamusquina unido a un aburrimiento máximo. Todo culminó en una ceremonia ante un candelabro de siete brazos de baratillo donde se nos incita, recluidos en el lecho de Procusto de la experiencia turística mistificada con cultura académica del país de la ESO, a encender velones de homenaje. Lo llaman “parque-temático” y está asumido becerrilmente como parte de nuestra “multicultural” circunstancia. ¿Alguien puede dar más por tan babosa experiencia religiosa de corte ecuménico-turístico?
Está claro que, conforme avanzan los desarrollos científico-técnicos, el grado de cobardía, miseria intelectual y dependencia de la técnica de las élites es cada vez mayor. Su único objetivo es conservar el statu quo en formatos cada vez más irredentamente frágiles mientras el personal de servicio, convertido en animal de compañía o de carga, se reduce “voluntariamente” a una condición de domesticidad absoluta.
Pero volvamos al redil de la “política” tras nuestra excursión por el albañal patrio, camuflado de circense y didáctica circunstancia y dopado con euro-espejismos. Para entendernos: Bernays+Gramsci+Zuckenberg.
Antes de continuar será preciso distinguir algunos conceptos básicos, obviedades de difícil aceptación para los “creyentes”. “Dictadura” es un concepto que remite, no a una alternativa incompatible y diabólica frente a la “democracia”, sino a una institución temporal de emergencia de matiz claramente republicano. Recalcar que la democracia griega nada tiene que ver con nuestra democracia de masas de corte supuestamente representativo, que en Grecia podía ser directa por la limitación cuantitativa y por la discriminación eficiente y oportuna de numerosos grupos de población (mujeres, esclavos y extranjeros) sin olvidar la introducción del sorteo que, en nuestra democracia ejemplar, sería considerado, por su adscripción fundamentalista (que no real) a la religión igualitaria, inadmisible.
No somos griegos, no vivimos en una circunstancia demográfica y socio-económica medieval, no estamos en el Nuevo Mundo en “la frontera” y las sociedades que conservan “la democracia” en su mejor sentido, a pesar del engaño de la representación, lo son por preservación de los valores y formas procedentes del liberalismo (que nada tiene que ver con el turbo-capitalismo financiero) y por estructuras sociales y culturales muy peculiares sancionadas por derivas históricas únicas.
Por mucho que le disguste a don Antonio García Trevijano: no existe la taxativa separación entre lo político y lo sociológico que se deduce de sus valiosas aportaciones a la Teoría Pura de la Política. No es casual que sean los Estados Unidos de América, desde la segunda década del siglo XX hasta hoy mismo, los forjadores indirectos (a veces muy directamente) e inexcusables de los más graves totalitarismos y actividades imperialistas. Hoy, más allá de las cruzadas propagandísticas en las que fue sumergido el mundo por los herederos de Edward Bernays y los turiferarios del socialismo real e irreal, sabemos lo suficiente para cuestionar los grandes y ponzoñosos relatos ideológicos, no sólo de los vencidos (fascismos o comunismos), tan vinculados en su derrota a la misma Banca que controlaba las democracias victoriosas del “mundo libre”. Sin olvidar las cloacas del Vaticano que, desde Trento y los jesuitas, han trabajado a fondo la desinformación, el condicionamiento de masas mediante la vía lunar de la apelación a lo subconsciente y la guerra psicológica (cuando no el terrorismo puro y simple).
Para comprender lo que nos ocurre y por qué nos ocurre hay que recurrir a la Antropología, la Psicología, la Historia del Arte y, con todos los perdones, a las inmediaciones con las Ciencias de lo Invisible. La Filosofía, aquí y ahora, ha quedado en manos de funcionarios y se acerca al periodismo o al esperanto.
Ya está bien de autohipnotizarse con la idea de potenciales y espontáneos procesos constituyentes, salvíficos y pacíficos, que no cuestionen ninguno de los prejuicios e intereses de quienes se refugian en esta variante de los espejismos. Si esto fuese posible ya habría ocurrido, el mismo Trevijano recurre al simulacro Wikileaks para documentar su excepcionalidad actuante durante la Transición siendo él, según él, el único que buscaba la democracia…A sensu contrario habría que decir, en el mismo y vertiginoso plano de irrealidad, que “los españoles valoraron, más que la pureza de las instituciones democráticas en construcción, la permanencia de las estructuras básicas socio-económicas y culturales que pudieran impedir una nueva confrontación civil sangrienta o una recaída en la pobreza endémica y el desbarajuste tan comunes, como sabemos, en la historia de los últimos dos siglos”. Ya andamos regresando a ello, no obstante, sumidos en el sueño neonazi del mundialismo del Club de Roma que apadrinan Washington y Bruselas y que la izquierda de siempre difunde urbi et orbi “olvidado” el ensueño dogmático marxista-leninista.
Pero la versión de Trevijano sobre la Transición, en gran medida autobiográfica, no es la única verdad del proceso. Como no es de recibo seguir pontificando sobre la perfección ab origine de las democracias anglosajonas, cuya deriva en los últimos 80 años ha dejado ver, y me repito, gravísimas disfunciones vinculadas a las finanzas, las guerras y la creación de fragilísimas estructuras internacionales; estructuras que se andan derrumbando sobre nosotros ya y que responden a dinámicas geopolíticas seculares, cuando no milenarias; de las cuales nuestro Ilustre Notario suele hacer caso omiso, poniendo sobre numerosas cuestiones el modo silente por cuestión de método.
Porque no nos engañemos: fue el sufragio universal quien trajo al poder a Hitler, quien generó el clima sociopático de turbas que llevó a nuestra Guerra Civil, quien designó a los dirigentes que fabricaron las guerras mundiales etc, etc. La democracia de masas, originada en la Revolución Francesa, contenida por estructuras antropológicas básicas seculares durante casi un siglo, incompatibles con tan deletérea y repelente concepción censal y despótica del mastuerzo humano, es la clave de bóveda de los despotismos más deleznables. Enfangados ya en la última etapa del Kali Yuga hasta los sistemas autoritarios o revolucionario-colectivistas se atribuyen, por superstición, la condición de democracias “orgánicas” o “populares”. En todos y cada uno de los casos, salvo en aquellos que lo tradicional propio de cada espacio geopolítico o lo liberal alcancen la supremacía (casi ya en ningún país), la expresión “democracia de masas igual a barbarie” funciona a la perfección.
Por ello, y en la etapa de la Granja Humana que es en la que vivimos, cuando sólo un 20 por ciento de la población española (si acaso) está dispuesto, no sólo a pensar críticamente, sino a actuar en su vida privada y pública con un mínimo de honestidad y de inteligencia, no es de recibo insistir en que las medidas a tomar deben ser hechas desde arriba tras un vuelco democrático (mística del “proceso constituyente”) Con ello entraríamos, y lo haremos, claro que sí, en la zona de lo “gatopardesco” (donde habitan los BRICs) que exige el “sanchopancismo” socio-etológico del siglo XXI, creando la oportunidad para que oclócratas y voceros de instancias mundialistas camuflados de “impolutos y sinceros idealistas de izquierda” pudieran acceder al poder para desgracia de todos. Ellos incluidos porque no sobrevivirán a “su” éxito.
Aquí os dejo: con el peculiar y significativo accidente de tren en Galicia, ocurrido en las inmediaciones del día del Patrono de la nación; confrontad el nombre del presunto responsable, percibid los lamentos jeremíacos sobre la Marca España y temblad ante las admoniciones de Don Antonio sobre que “aun no hemos tocado fondo y lo peor está aun por venir”.
El mayor sufrimiento para el mayor número, eso es la democracia.
Y el Cuarto Reich a las puertas…

 

http://www.nytimes.com/2013/07/26/world/europe/train-derails-in-spain.html?_r=0

http://www.elvorticeradio.com/2013/07/09/servicios-secretos-su-implicacion-en-el-23-f/

 

LA CIUDAD DE LOS TIEMPOS FINALES

Para unos: la inmortalidad física y la conexión;
para “los otros”: el cambio climático y la servidumbre.

 

 Hace poco me comentaba un amigo que en los partidos de fútbol en España posteriores al 15 de abril, fecha del presunto atentado terrorista en Boston, se había producido un minuto de silencio institucional. Este país no da para mucho, gobernado por criminales de la más baja ralea y poblado por un paisanaje de un cretinismo contumaz, va descendiendo a niveles cada vez más bajos no diré de ciudadanía, concepto asaz meretricio, sino de mera presencia antropológica. Del pueblo a las masas (s.XIX-sXX: movilizables o consumidoras) y de ahí, sin solución de continuidad, a la piara encuadrada en las redes sociales (s.XXI).

Aunque se que es casi completamente inútil, salvo para una minoría de personas que siguen conservando su cabeza sobre los hombros y considerando que la dignidad y la libertad, y no el dinero o la supervivencia animalesca, siguen siendo mínimos constitutivos de presencia ontológica, insistiré en comentar que ya llevan los aviones no tripulados de la CIA norteamericana asesinadas cerca de 3000 personas e institucionalmente eso no ha tenido demasiado eco en la comarca. Cierto que gobierna, en apariencia, la abyecta trotona pero estos crímenes contra la humanidad se llevan perpetrando desde el 2004 cuando comenzó su mandato, tras el atentado de bandera falsa del 11M, el patético Bambi. El día que nos pase a nosotros no habrá motivo de queja alguno, aviso.

Fallida la alternancia, fallido el intento de inventar una oposición manipulada ad hoc, calcada de las revoluciones de color eslavas y árabes (15M), y no siendo tampoco exitoso el presente intento de remontar a la muy zafia y previsible extrema izquierda a factor dialéctico dinamizador en nuestra seudopolítica, lo que queda por delante está a la vista: empobrecimiento generalizado, claramente planificado, y estado ultra policíaco; simulacros de chivo expiatorio guiados por los mass media y, muy probablemente en breve, relanzamiento de las acciones terroristas que hoy sabemos en su mayor parte, aquí y fuera, son variantes de la estrategia de la tensión italiana fabricadas en los laboratorios de las agencias de seguridad (OTAN y servicios secretos patrios, principalmente). En fin: el golpe de estado permanente en el que llevamos metidos desde hace décadas mas ingentes cantidades de simulacros que focalizaran las redes sociales y las organizaciones no gubernamentales, aparatos estos últimos en los que encarna un nuevo tipo de fascismo o de totalitarismo, como prefiráis llamarlo, subvencionado y sin control alguno ciudadano poco más que semilleros de oportunistas, espías y agitadores, pagados por el erario público de las grandes potencias y por los grandes consorcios, para poner en marcha su agendas más liberticidas. Incentivando la desconfianza entre las personas: por edades, por géneros, por naciones y por razas mediante el cómodo expediente de manipular la información y privilegiar a unos grupos sobre otros, en el nombre del más infecto e insectoidal “pensamiento Alicia”. Todo para mayor gloria del capital monopolista y de las oligarquías de las comunidades autónomas, globales, europeas y patrias. La cristalización contumaz de la etapa final y titánica del último hombre.

Del mismo modo que el secreto íntimo de toda religión, como señalaba Feuerbach, no es otra cosa que el ateísmo, la piedra angular de las democracias contemporáneas es que no hay en ellas ya otra cosa que la más férrea voluntad de poder y permanencia en sus élites constitutivas. Una dictadura camuflada, con una seudo aristocracia burguesa a su cargo temerosa de mostrarse a la luz del día. Pero era inevitable que ocurriese esto, no sólo por el carácter funesto de los ideologemas ilustrados, meretricias y caricaturescas versiones de las aberraciones grecorromanas o judeocristianas, sino por mor de la entrada en escena del capital financiero hace ya la friolera de al menos un par de siglos. Chesterton en su excelente libro Lo que vi en América, de lectura obligada a pesar de haber transcurrido ya ochenta años de su publicación, da muestras de una lucidez casi profética. Y no resisto compartir con vosotros algunas de sus palabras:

Él se propuso cercenar, como con una espada simplificadora, la nueva e inefable inmensidad de las finanzas. Y debió comprender, como por medio de una repentina iluminación, que el pueblo estaba con él puesto que todos los políticos estaban en su contra. Aún no hemos llegado al final de esa lucha, pero si la banca es más fuerte que la espada o el cetro de la soberanía popular, será también el final de la democracia. Tendrá que elegir entre aceptar a un dictador reconocido o aceptar el dictado que no se atreve a reconocer. El proceso habrá comenzado cuando se le otorgue poder y se le nieguen sus títulos al pueblo; y habrá terminado cuando se le otorgue el poder a aquellos que se niegan a darnos sus nombres.

Y eso es lo que está detrás de la constitución de los Estados Unidos de Europa, locomotora avanzada del proyecto elaborado por las oligarquías del otro lado del Atlántico, del ofrecimiento de un Tratado de Libre Comercio por el múrido Obama a Europa y de la aberrante connivencia atlántica con el fundamentalismo musulmán y el fanatismo israelí para afrontar mejor la conquista de Eurasia y desplazar la resistencia de las naciones, de Rusia y de China.

Más allá: la sustitución de la democracia por un sistema tecnocrático que gestione emergencias planetarias, en un contexto neo feudal en el cual las disquisiciones sobre “lo sostenible” y los proyectos genocidas del Club de Roma sean un avance de la Granja planetaria en ciernes. Y luego, muy pronto y sin tiempo para que puedan largarse al espacio los tunantes, el fuego. El culto a la supervivencia: ya sea de la especie, de las élites o del individuo sólo es una manifestación del miedo.

 

 Tú debes se llama el gran dragón. Pero el espíritu del león dice yo quiero. Friedrich Nietzsche.

1Fuerza manipulada y subvencionada desde siempre, como lo eran en la época franquista los Guerrilleros de Cristo Rey o Falange, encarnada en Izquierda Unida y otras organizaciones que persisten gracias al dinero público.

2Está hablando del Presidente norteamericano Andrew Jackson (1767-1845), enemigo declarado de los Bancos que sería hoy considerado por la canalla oligárquica española, europea y USA como un “populista” y seguramente resultaría asesinado.

 

LA ISLA DE AFRODITA BAJO EL ASEDIO DEL CUARTO REICH

-¿Democracia?

-El mayor sufrimiento para el mayor número.

La crisis económica en la Unión Europea no es otra cosa que un procedimiento de reajuste de las élites con relación a sus patrones de dominación: 1 sobre los gobernados y 2 con los equilibrios de hegemonía con otras unidades de destino en lo universal depredador (eso que denominamos Historia) Avanza el simulacro a buen ritmo y, con ello, la devastación que sólo la combinación de falsas retóricas, hechos consumados y la mansedumbre y estupefacción de las muchedumbres permitían, sin demasiado esfuerzo cognitivo, a los más avisados hace tiempo presagiar. Ciñámonos al caso chipriota que estos días solicita la atención de la sufrida y pasiva ciudadanía. Citaré libremente a Charles K. Rowley que ha estudiado el asunto con alguna precisión:

Chipre es la tercera isla más grande del Mediterráneo, tras Sicilia y Cerdeña. La República de Chipre es una pequeña nación poblada por unas 800.000 personas con una economía que representa un 0.02 por ciento del producto nacional bruto de la Euro-Zona. Bajo patrocinio gubernamental ha evolucionado un sistema bancario opaco con más de 70.000 millones de euros de los cuales 20.000 millones son depósitos procedentes de Rusia. Considerar a Chipre como un estado cliente de Rusia y de otros países, en el pasado satélites de la URSS, incluso de la Mafia Rusa, no es ninguna aproximación errónea. Chipre es utilizada para lavar dinero negro y evadir impuestos por valor de un alto porcentaje de su economía.

Hagamos no obstante algunas precisiones: Chipre está dividida en dos zonas desde 1974 cuando, tras un Golpe de Estado y gracias a los buenos oficios de la CIA, accedió al poder una Junta Militar en Grecia que entonces gobernaba la isla. Poco después fue invadida la parte norte por Turquía.

Chipre ha tenido que nacionalizar hace poco uno de sus más grandes bancos debido al impacto que ha tenido sobre su economía la crisis y el draconiano rescate de Grecia impuesto por la UE. Parte del dinero ruso, según fuentes de Inteligencia vinculadas a la OTAN, ha sido usado para financiar compras de armas para el gobierno de Assad. No olvidemos que los gobiernos europeos, incluido el español cuyo servilismo y ausencia de autonomía es modélico, está apoyando a los terroristas de Al Qaeda que tratan de derribar el legítimo gobierno sirio siguiendo la agresiva política norteamericana iniciada con las “primaveras árabes”.

La crisis, tanto acá como en Estados Unidos donde se dio el pistoletazo de salida, tiene dos partes claramente delimitadas: una es la mecánica que la ha provocado, en la que hay que insertar las deficiencias de aquellos organismos encargados de monitorizar y evitar los eventos que acabaron teniendo lugar; otra las respuestas de política económica que se están utilizando para combatir sus efectos. Totalmente discutibles, tanto desde el punto de vista normativo como profesional. Contra lo que se pretende transmitir: no hay un sólo camino para resolver la aciaga circunstancia y sí hay responsables económicos y políticos que deben ser apartados de sus cargos, tanto electivos como no, y castigados. Muchos de ellos en la cúspide de las instituciones bancarias, tanto privadas como publicas europeas e internacionales, así como en el mundo político y funcionarial. Pero vete a proponer que deponer al ineficaz y castigar al corrupto deban ser obviedades, consagradas como principios generales en nuestro sistema jurídico, los miserables que están beneficiándose de esto cuando se lo comentas te miran con desdén como si hablases de extraterrestres. Hay que plantearse una sustitución radical de nuestras clases dirigentes, tanto en España como en Europa, en todos los ámbitos y un castigo ejemplar a sus manejos. Sin desdeñar en modo alguno la reposición de la pena de muerte.

Continuemos con el asunto que nos ocupa mientras aguardamos optimistas el despertar de la conciencia y el coraje de los perjudicados (sic). La solución que los líderes europeos, y los corruptos gobernantes chipriotas, habían encontrado al problema de Chipre consistía en prestar dinero al sistema bancario de la isla de Afrodita a cambio que se garantizase el pago de sus leoninos intereses. Para lo cual la gran idea era un impuesto a los depósitos bancarios de todo tipo que oscilase entre el 6 por ciento y el 20 por ciento. La propuesta, rechazada en las calles y en el Parlamento, ha sido suspendida en el último momento. Al mismo tiempo se ha constituido, como en Argentina en el pasado, un “corralito” impidiendo a los ciudadanos aprovisionarse de dinero efectivo para sus necesidades durante casi una semana. Ahora el límite diario es de cien euros. Un peligroso precedente y un acto de guerra económica, no sólo contra Rusia sino contra los ciudadanos chipriotas y, en el futuro, un claro mensaje de que esto nos lo pueden hacer a nosotros sin ningún problema. Se trata de confiscar, para satisfacer las deudas de los Bancos, sobre todo los emolumentos de los trabajadores y los pequeños y medianos ahorradores (ya se ha dejado caer aunque se ha dado al final marcha atrás) y muy posiblemente en el futuro de los mismos Fondos de Pensiones que garantizan las jubilaciones. El objetivo, que ya señalé en la segunda edición de Protocolos para un Apocalipsis(libro coescrito con Enrique Freire), es pagar la mitad por el doble de trabajo para “ser competitivos” con los países emergentes y mantener a la élite en una situación, casi estamental, en el vértice de la pirámide. Reconstruyendo el antiguo Egipto mediante mecánicas financieras espurias y, en breve, suprimiendo el dinero en metálico y organizando castas para integrar a la población como peonaje que tendrá que laborar lo que se le mande para intercambiar dígitos por transgénicos y mercaderías de baratillo en un ambiente de sostenible cuasi reducción jesuítica. Y ya que hablamos de estas buenas gentes citar a Kike Figaredo Alvargonzález, obispo en Camboya (lugar asolado por norteamericanos y maoístas donde ahora sí puede enraizar el jumental proyecto esclavo judeocristiano con la autenticidad y solidaridad que se le supone) Ante una pregunta obvia, nuestro preclaro asturiano responde con meningítico rebuznar:

¿Qué augurio hace para la economía? ¿Saldremos de esta? -Creo que se ha tocado tope y que lo que habrá que cambiar es un poco el modelo de vida y de consumo, pero si todo el mundo está concienciado de nuestra falta de competitividad, nos podrán guiar mejor. Tengo muchas esperanzas de que esto cambie. Hay que hacer las cosas desde lo pequeño, desde los detalles de lo minucioso.

Traducción: ¡obedece y calla! Mientras tanto el nuevo Papa alecciona: No os pueden robar la esperanza. Pero todo lo demás sí, añado. Prestemos atención a los pequeños detalles:

1 Es obvio que se trata de disuadir con las medidas tomadas al final, no sólo en Chipre, el ahorro y la confianza. Los depósitos de menor cuantía han sido respetados aunque sus dueños repito sólo pueden sacar pequeñas cantidades cada día. Los demás inversores, muchos de ellos rusos, ¿verán confiscados gran parte de sus activos? Esto también es mera apariencia: los oligarcas rusos (precisemos que no menos oligarcas son nuestros patrocinadores de desorden o si lo preferís: nuestra exquisita sociedad civil) ya han transferido sus recursos sin perdida alguna. La quita afectará a las clases medias chipriotas y a los pequeños y medianos inversores.

2 Hay algo más en todo esto, como señala Alejandro Muñoz Alonso:Las reservas de gas que posee Chipre en sus aguas son otro aspecto del problema. ¿Ha negado Rusia su ayuda a los chipriotas porque espera obtener parte de ese gas? ¿Ve la UE en esas reservas un medio de liberarse de la excesiva dependencia rusa en este terreno energético? Todo esto revela al aspecto geopolítico de una crisis, que no solo consiste en la semi-quiebra del sistema bancario de la dividida isla mediterránea, transformada en poco tiempo en un centro financiero y en un tentador paraíso fiscal que, como ha dicho un ejecutivo extranjero, “de pronto se ha convertido en un infierno”.

3 El desenlace de la mayor parte de las crisis bursátiles que son manifestación de una crisis económica generalizada, como es el caso que sufrimos, son un aumento sensible de la concentración industrial y financiera así como un proceso de proletarización de vastas capas de la sociedad. No están alejados de la realidad, aunque se quedan a medio camino, los que ven en el actual proceso que el objetivo real prioritario de la Troika no sea cobrar la deuda. Tal vez porque lo que se busca es desmantelar los derechos sociales en Europa. Tal vez porque esta crisis permite a la minoría rica aumentar obscenamente sus beneficios, como lo demuestran los datos. Entra en declive también el comercio internacional y los conflictos bélicos se hacen más que probables. A mi juicio también es una oportunidad para pasar a la economía de crecimiento cero, mal llamada sostenible, postulada en el Club de Roma, que no es otra cosa que el soporte de un despotismo seudo faraónico. Oído al parche. Luego, con el simulacro del cambio climático y el salva al planeta apagando la luz entraremos en el escenario final donde efectos especiales de corte galáctico, junto con algunas guerras y epidemias, completaran la farsa. Y que ¡viva la gente!

4 La concentración de poder económico creciente en manos cada vez más viles, basta ver las obras de arte que se patrocinan por estos dineros digitales globalizados, ha sido posible debido a la coexistencia de algo tan aberrante como las sociedades anónimas y la elaboración cíclica de procedimientos de expansión y concentración del crédito basados en las acciones concurrentes de especuladores y representantes (elegidos o no) de un Estado cautivo desde su orígenes en Mesopotamia de los intereses más inconfesables. A esto lo llaman los sicofantes o economistas: “destrucción creadora” y “progreso económico”. O “evitar riesgos sistémicos” porque “todo está conectado”. Simplemente una mecánica mafiosa y oligárquica, a la que no son ajenos en modo alguno tanto el socialismo (el fabiano, como el marxista leninista) y las variantes clásicas de colectivización del sufrimiento y concentración de poder y riqueza auspiciadas por las teocracias del Libro. Repito: el objetivo de los dueños del cortijo europeo, sucursal destacada de la globalización de “occidente”, es pagar la mitad por doble trabajo. ¿Lo conseguirán?

Depende de ti que no. Si no se les planta cara y decapita, en número significativo, la esclavitud reinará urbi et orbi. El viejo sueño de sustituir el gobierno de los hombres por la administración de las cosas va culminando, pero en otra frecuencia (no podía ser de otra manera) ahora, con el consentimiento sonambúlico de todos, los seres humanos son administrados como cosas y a eso se le llama el mejor método de gobierno. Una democracia de amplio espectro.

Pensad en las palabras de un prohombre luxemburgués, democristiano, alto funcionario de las instituciones financieras internacionales y europeas y Premio Carlomagno (2006) : Nosotros decidimos algo, lo presentamos al público y esperamos un poco, a ver lo que pasa. Y si no hay sublevación, entonces seguimos, paso a paso, hasta que no haya marcha atrás. Jean Claude Juncker, 1999 a Der Spiegel. En el 2011 dijo: Si la cosa se pone seria, hay que mentir.

Y yo me pregunto: ¿de qué estamos hechos para permitir que este señor, la trotona y sus predecesores, los innumerables felones que viven de nuestros trabajos y días, sigan viviendo y respirando?

Digo, os pregunto: ¿para cuando el Día del Odio?

 

 

 

HUGO ASCIENDE A LOS CIELOS


 Un refresco sano: bueno y nutritivo para mantener la juventud eterna, en vez de estar tomando por ahí que si esa no sé qué cosa, Coca no sé qué cosa, Cola no sé qué cosa…tome Juvita, para mantenerse joven eternamente. Eterna juventud, tomen Juvita. Hugo Chávez.

El infalible y popular Conducător venezolano, aquejado de un cáncer provocado por sus enemigos como reza, no una teoría de la conspiración injustificada y paranoica elaborada en poco informados cenáculos anónimos de la web, quizás de extrema derecha, como reza repito la versión oficial, institucional y pública (para la izquierda sin duda “buena”) divulgada por su sucesor en el cargo y por el propio interfecto, ha pasado a mejor vida. De la cual según su homónimo iraní retornará para amenizarnos el Eschaton. Entre nosotros: ¿alguien da más por tanta estupidez e hipocresía?

Siempre consideré al primate de la pequeña Venecia como un individuo insignificante colocado en el pináculo por fuerzas más que opacas con la finalidad de cumplir algún protocolo de hegemonía útil a los grandes consorcios que controlan (o tratan de controlar) el mundo. Potencia petrolera venezolana incluida. Ahora queda todo en manos de Maduro, otra criatura a la que obviamente desborda el cargo, que sin duda dará paso a “Putrefacto” y fin de ciclo. Y en la sombra el origen de todo: Marcos Pérez Jiménez, hombre fuerte y militar venezolano que gobernó con mano de hierro en los cincuenta y murió en Alcobendas hace una década. Una especie de Perón, sin segundas y delicuescentes entregas.

Entre las formas de gobierno que consignaba Aristóteles, tres puras y tres degeneración de las anteriores, sin duda la peor era la demagogia u oclocracia: degradación de la democracia. Ha muerto un oclócrata (¿tirano en ciernes?), sucesor inevitable de una oligarquía inepta que controlaba vastos recursos petrolíferos y punto. Pero quedan algunas dudas, y no echaría de menos las acusaciones que el propio interesado hizo sobre los orígenes del mal que le llevó a la tumba. Comencemos desde el principio, es decir desde lo que conocemos sobre su agonía. O lo que se nos quiere hacer pasar por “información”. Prepárense:

 ”No quiero morir, por favor no me dejen morir”. Éstas fueron las últimas palabras del Presidente de Venezuela, Hugo Chávez fallecido el martes a los 58 años de un cáncer en Caracas, según ha revelado el general José Ornella, jefe de la guardia presidencial, al diario argentino La Nación. 

“No podía hablar, pero lo dijo con los labios”, ha señalado el alto oficial. “él quería a su país, se inmoló por su país”, ha puntualizado. Según su relato, el comandante venezolano falleció de un “infarto, que le dio fulminante”. “Sufrió bastante. Nosotros que estábamos al lado vimos que sufrió mucho esa enfermedad. Y bueno, la historia la escribiremos y algún día el médico escribirá”, añadió.

¿Han entendido algo amigos? Salvo que un militar nos comenta que la historia la escribirá algún médico (sic). Menudas tragaderas tienen los ciudadanos de estos países “emergentes”, aún mayores que las nuestras. ¿Qué coño significa: se inmoló por su país? ¿Que quiso decir con: No quiero morir, por favor no me dejen morir que haya de ser reescrito?

Ande ya compadre y tómese un litro de juvita con benzedrinas.

Como últimas palabras son un lamentable epítome para buscadores de posturas heroicas in extremis. En fin: la voladura del mito chavista comenzó en la habitación del hospital en que falleció, de mano de sus propios edecanes. No hay tirano, incluso gobernante legítimo, que no haya vivido esto. Solamente el Tío Joe mantuvo inmovilizados, por el miedo, durante unos días a sus sucesores. Pero Stalin, que tenía mucho de Rasputín, estaba hecho de otra pasta, estaba hecho con la materia con la que están hechos los sueños (más bien las pesadillas) de otra melaza que estos risibles y penosos epígonos. Y no hablaremos de los “adversarios”…

Gennady Zyuganov, dirigente del Partido Comunista ruso, ha demandado una Comisión Internacional que investigue cómo es posible que varios dirigentes latinoamericanos de corte progresista puedan sufrir cáncer. Esta gente no escarmienta y cree que todo se puede resolver con la creación de un Comité. Añadiendo la palabra “internacional” como calificador máximo. Que en la superstición izquierdista significa, como cuando se adjetiva con el término “público”, Bueno. Yo añadiría que ese Comité debería estar presidido por Baltasar Garzón para que todo quede en familia.

Pero la verdad sin duda puede ser más extraña y retorcida que la ficción. Y aunque Venezuela no es la Venecia de los Dogos, sigue habiendo clases, la intriga puede tener también chicha. No es este lugar para analizar los supuestos logros de Chávez, a mi juicio inexistentes, pero sí destacar como coexistentes con su peculiar y temprana muerte algunos eventos económicos más que significativos:

1 La reciente devaluación de la moneda de su país en un tercio, elogiada por el FMI (marzo 2013) y que sume a la población en la pobreza y la inflación;

2 La culminación, a finales de enero del presente año, de la repatriación de las 160 toneladas de oro de Venezuela distribuidas en diversos lugares del mundo. Un gesto pues de “confianza” hacia los mismos mercados que hicieron rico a su país, subiendo el precio del petróleo durante su gestión más de diez veces;

3 La ingente deuda contraída con China, pagada en petróleo, para poder hacer frente a las demandas sociales (imprescindibles para seguir en el poder, no sólo en las oclocracias), unida al penoso funcionamiento de su industria petrolera (en declive desde su ascenso a la cúpula). Hablamos de cerca de cuarenta mil millones de dólares.

Devaluación, endeudamiento, inflación, elogios del FMI y entregas de la riqueza del país al exterior. Un panorama poco boyante el existente durante la despedida de nuestro admirado, por sus cada vez más escasos beneficiarios, líder antiimperialista (sic).

Una vez situados volvamos a lo que nos trajo acá: la posible verdad en la supuesta inoculación de un cáncer a Hugo Chávez y, por extensión, a otros supuestos opositores a las políticas de Washington. ¿Es posible inocular un cáncer? Los especialistas lo niegan aunque sí aceptan es posible crear las condiciones para su desarrollo. Lo cual exige cierta estabilidad en la exposición del sujeto a la fuente de radiaciones. Posible es. Pero la mejor manera es colocárselo en circunstancias hospitalarias o terapéuticas. Es decir: incitar el desarrollo del cáncer desde la propia terapia anti-cancerígena.

Todos conocemos la admiración de Hugo, simplón y honesto aspirante a jugador de béisbol en su juventud, por Fidel Castro que, como todo engendro educado por los jesuitas, no es ninguna de estas dos cosas; por eso ha sobrevivido a todo dejando un reguero de cadáveres en el camino. Según el difunto, Fidel siempre le decía: tenga cuidado Chávez. Esta gente ha desarrollado una tecnología. Usted anda desprevenido. Tenga cuidado con lo que come…con una pequeña aguja ellos le pueden inyectar no sabría decirle qué.

Menuda novedad, Comandante, como si no se envenenara desde hace milenios a los dirigentes (y a los dirigidos) con “tecnologías” basadas en el hierbajo y el acceso a la marmita. Pero este imbécil, canonizado por cierta izquierda, lleva décadas parlando sinsentidos para uso de todo tipo de necesitados de dominatrix paterna y carece de inhibiciones aunque no de audiencia. Hitler con barba para hispano-parlantes.

En el vudú parte del maleficio (y de su eficacia sugestiva) estriba en hacérselo saber a la víctima con antelación. Por eso el supuesto error del periódico El País anunciando en primera página con foto la muerte de Chávez no es casual y dice mucho sobre los propietarios y directivos de tal órgano de hegemonía y sus auténticas creencias. En el pasado oficiar una Misa por la muerte de alguien, antes que tuviera lugar el fallecimiento del interesado, era una manera mágica de incentivar el deceso. Son puras reglas de magia natural aunadas con la psique bípeda que nos concierne.

No nos engañemos se enfrentan gangsters de la más baja ralea por el poder planetario y local.

¿Hubo conspiración para matar a Chávez? Sí

¿Jugó parte en ella la generación de un cáncer? Sí, probablemente.

¿Fue obra de los Estados Unidos? Sí, si por Estados Unidos entendemos el círculo interno de sus clases dirigentes. Pero quien jugó la carta básica, quien emponzoñó a nuestro poco informado y leído militar venezolano no fue otro que su mejor amigo aquel en quien más confiaba (y por ello quien lo tenía más fácil), el falaz “agente provocador”: Fidel Castro. Que lleva la mentira hasta en el nombre.

Y la mentira es lo que mejor funciona, mucho antes de Uruk…

Y ahora dejemos que hable Servando González, que tiene algunas cosas interesantes que sugerir, sobre este oscuro magnicidio:

1 La CIA ha desarrollado medios muy sofisticados de asesinato, entre ellos la inoculación de células cancerígenas. Jack Ruby ya denunció en su momento, desde la prisión, haber sido objeto de este procedimiento de neutralización. Investigadores de la clínica Oshner en Nueva Orleans han desarrollado, bajo los auspicios de la Central, tal iniciativa.

2 Carlos Alberto Montaner, escritor cubano en el exilio, ha señalado que es muy probable que destacados activistas anti-castro en Miami hayan sido asesinados mediante la inoculación de enfermedades letales por agentes castristas. Un desertor cubano que volvía de Sofía (Bulgaria) le comentó al mismo Montaner, antes de solicitar asilo político en España, como había sido instruido por los búlgaros en este método. Consistía en situar en un sillón o una butaca, donde el interfecto permaneciera varias horas al día, un isótopo radiactivo que también podría ser colocado en una chaqueta o en el asiento del automóvil. Tras meses de exposición lo lógico era desarrollar con alta probabilidad un cáncer. Estos isótopos se encuentran como parte de la terapia anti-cancerígena en numerosos hospitales.

3 La lista de personas a las que no ha beneficiado nada la amistad de Fidel es larguísima. Camilo Cienfuegos, Ché Guevara, Salvador Allende, Tony de la Guardia, Arnaldo Ochoa etc. Chávez es uno más en la lista, el más reciente “amigo para siempre.”

4 “Nuestro hombre en la Habana” está especializado en reclutar tontos útiles que creen luchar en la causa anti imperialista, para mejor forjar cadenas más fuertes y barrotes más duros para sus amos del Consejo de Relaciones Exteriores (aspecto visible del Gobierno Secreto). Con la ayuda de Castro y de la CIA este primate de inteligencia limitada, y por ello de popularidad garantizada, fue llevado al poder en Venezuela. Donde siguió la estrategia de devastación de la sociedad diseñada en los círculos internos del gobierno norteamericano.

5 Fueron los propios norteamericanos los que avisaron a Chávez de las intentonas realizadas para su derrocamiento y cuando se postuló un referéndum en condiciones, aún más demenciales de aquellas en las que se realizan aquí “las Elecciones”, Jimmy Carter (agente destacado del transnacionalismo corporativo) acudió para legitimar sus desmanes y acallar las quejas.

6 Castro y Chávez forman parte de una estrategia para estimular la desorganización de las naciones latinoamericanas atemorizando a sus élites con una disidencia fabricada de aspecto temible (tolerada e impulsada en la sombra) para obligarles a pactar la aceptación de los Tratados de Libre Comercio que ponen sus economías en manos de las corporaciones multinacionales.

Cumplido su rol de generador de confusión y de división, y lanzada la nueva política de enfrentamiento con China urbi et orbi, Hugo Chávez sobra y es empujado hacia el borde la mesa: como las migas que quedan en el banquete antes de ser barridas.

Sic transit gloria mundi.

ENTREVISTA A MARÍA JOSÉ HINOJOSA (Trabajadora de Telemadrid)

4-diciembre-2012 · Imprimir este artículo

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FGR: 925 despidos, sobre 1170 trabajadores, es una pasada…

MJH: Sí, nos han vendido un ERE (expediente de regulación de empleo) para adecuar la radio y televisión madrileñas al actual MERCADO audiovisual, cuando un ERE es optimizar los recursos basados en una negociación por ambas partes (empresa y trabajadores), para arrimar el hombro y sacar adelante la empresa, conservando los puestos de trabajo con sacrificios si es necesario, aunque el informe de la empresa Deloitte Cuatrecasas lo que ha hecho es un informe para liquidar RTM.

FGR: Todo lleno de policías, de seguridad privada, de perros, como si los trabajadores fueseis delincuentes…

MJH:Nos manifestamos, somos una plantilla que está unida para defender lo que nos ha costado años conseguir trabajando y creyendo en un proyecto plural donde quepan las noticias de los madrileños, DE TODOS LOS MADRILEÑOS, no solo de los que durante los 8 años que ha gobernado el PP han creído conveniente sacar para su propaganda electoral. No podemos olvidar como hace 8 años Esperanza Aguirre arrebató de manera fraudulenta comprando votos a dos tránsfugas en la investidura de Rafael Simáncas.

FGR: Tras 22 años de funcionamiento ¿cómo ha podido llegarse a esto? Incremento en la deuda y pérdida de share ¿mala gestión?

MJH:La deuda no es tal, es lo que quieren vender a la opinión pública, porque según ellos Telemadrid es deficitaria y costosa para los madrileños, cuando en realidad cada madrileño paga al año 28 euros por una televisión pública, precio relativamente bajo que la mayoría de los madrileños desconoce. Telemadrid ha tenido una audiencia del 16% del share, porque contaba con una programación joven y dinámica siendo referencia para otras autonómicas y contando con programas que luego han plagiado TV nacionales como “Madrileños por el mundo” sin ir más lejos…
Todo está planificado, han echado a bajo una televisión que funcionaba, haciéndonos creer que no funciona que da pérdidas y que privatizándola y vendiéndola a empresas privadas va a funcionar mejor cuando no es verdad.

FGR: El plan de reestructuración se basa en un estudio de Unión Temporal de Empresas Deloitte-Cuatrecasas que ha recomendado esta cifra pero conservando, lo que vamos llamar “redacción paralela” ¿Quienes, cómo, por qué?

MJH: La redacción paralela son los periodistas que han sido contratados por la dirección de informativos para informar solo de las noticias que les conviene, en beneficio de la presidenta Esperanza Aguirre o ahora de Ignacio González.

FGR: ¿En qué condiciones quedarán los despedidos? ¿Cuáles son sus posibilidades de encontrar trabajo en la actual situación?

MJH: Las condiciones de los despedidos y de encontrar trabajo son difíciles en el actual panorama nacional y por supuesto en el audiovisual. Nos vamos con una indemnización de 20 días por año trabajado con un máximo de dos años y paro.
Esperemos que con algo de suerte, el comité de empresa negocie alguna mejora de estas condiciones.
Es tristísimo que nos hagan responsables de la mala gestión de Manuel Soriano, Isabel Linares y José Antonio Sánchez, todos cargos puestos a dedo y al servicio del partido para hundir la cadena.
Ninguno de ellos ha trabajado en una empresa de comunicación, excepto Jose Antonio Sanchez.
Todos ellos han contratado programas a productoras externas pagando cantidades desorbitadas,
para así agrandar el déficit, en vez de apostar por la producción propia.
La radio televisión madrileña es perfectamente viable no es un problema económico, sino un problema político. Además la mayoría de los trabajadores de Radio Televisión Madrid, somos fijos por oposición.

http://www.change.org/es/peticiones/a-todo-pueblo-unido-salvemos-telemadrid

Trayectoria profesional de María José Hinojosa: Estudios de caracterización para cine, teatro y televisión. Instituto de Radio y televisión Española. Trabajo en el departamento de caracterización de televisión Española. Distintos trabajos para moda, revistas etc. En la Fundación del Teatro Real. En Telemadrid llevo trabajando en el departamento de estilismo desde hace 12 años.

CREPÚSCULO EN ÍTACA

6-septiembre-2012 · Imprimir este artículo

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CREPÚSCULO EN ÍTACA

por Frank G. Rubio

La ceguera crece con la ilustración; el ser humano se mueve en un laberinto de luz. Ya no conoce el poder de las tinieblas.1

 

 

A la vista queda ya, tras varias décadas de “evolución”, “progreso” y “mejora”, que nuestro flamante Estado Social de Derecho no es otra cosa que un leviatán cleptocrático y que la informada ciudadanía, “protagonista ejemplar” en la versión oficial de la Transición, está constituida en su mayoría por masas desarraigadas, apáticas, sumisas y estultas.

Quizás la construcción acelerada del mega Estado europeo requiera, por su sinárquica inspiración, algo así. Una crisis fabricada que posibilite drásticos reajustes geopolíticos, sociales y económicos para la mejor imposición de un Nuevo Orden. Constituiría entonces, esta entrañable y problemática situación, el mejor argumento contra tan ambicioso proyecto que convoca una creciente aquiescencia entre los selectos miembros de nuestra “sociedad civil”2.

El papel de los expertos, propagandistas e intelectuales es básico en la persistencia de tan criminal, obcecada y absurda proyección psicótica a la que han concedido su aval las iglesias, las mafias, los consorcios financieros, los estados, las corporaciones privadas y las sociedades secretas más diversas. Cuando gente tan despreciable y plural consensúa palabras, tan vaciadas de significado por siglos de mal uso, como “Europa” y “Humanidad” hay algo más que gato encerrado. Y es que a los ceporros gobernados corresponden unos hegemones cuyo cretinismo es comparable sólo con su propia e ilimitada arrogancia y mendacidad.

Tiempo de Nínive, boys and girls, y cuanto más lejos de las ciudades mejor…

Hay quien me cuestiona por no ofrecer soluciones3, como si a un más que modesto escribano le correspondiese exponer (en forma supongo de sencillas recetas) la panacea para solventar lo que podríamos denominar, ajustándonos al patético estado del personal, trance vital.

Pero si queréis alguna indicación me repito: Mayo, pero no el del sesenta y ocho en París (apolillado y anacrónico) sino el de 1808: inapelable, cruel, popular…

Como decía Winston Churchill: sólo puedo ofreceros sangre, sudor y lágrimas.

Nuestros dirigentes han escogido reducirnos a la impotencia psicológica y a la pobreza para mejor gestionar el implacable conflicto que llevan preparando hace más de una década4. Tras la devastación, la construcción del Cuarto Reich. De eso hablan melifluamente, cuando nos venden que hemos de acostumbrarnos a vivir de otra manera en el futuro. Lo global, lo sostenible, lo correcto…

Y Ellos, claro está, en el palanquín…

En fin: la distopía que atisbaron espíritus lúcidos como Aldous Huxley o George Orwell, hace ya más de medio siglo, basada en un crecimiento demográfico irracional (buscado y provocado), la preponderancia de la organización burocrática en las instituciones (tanto públicas como privadas) y el uso y abuso de los hallazgos tecno científicos por las clases dirigentes para mejor acogotar al personal.

Guerra perpetua para la paz perpetua: ¡Criminales del mundo uníos!

Un paniaguado máximo, representante de la “Inteligentzia” más servil, como Umberto Eco señala en su último libro5 que todas las sociedades necesitan para mantenerse integradas y poder persistir de un enemigo. Estáis avisados: pronto os pondrán delante de las narices el consabido, imprescindible y civilizador producto…Tras el Terrorismo Sintético con sabor islamo-miau ¿quién vendrá?

¿Los chinos y/o los rusos?, ¿los aliens?, ¿las clases medias “consumistas”?…Tachín tachán…

Lo que les pete y traguemos, para resumir.

Nuestros enemigos son las clases dirigentes, sus esbirros y sus clientelas y los tenemos ante nosotros. No nos engañemos. Primero habrá que dar cuenta sin concesiones y sin cuartel de los mamelucos… Y no habrá, durante un tiempo de hierro y fuego, vacaciones de verano… Por favor, no seamos “protagonistas ejemplares” de la crisis.

En el caso de España, y a la espera del “conflicto regenerador” (como en 1939), las maniobras orquestales en la oscuridad avaladas por las agencias de seguridad y los grupos mediáticos tratan de reconducir el conflicto potencial al redil del bipartidismo o convocar espectrales disidencias que, lejos de proponer vías emancipadoras originales, avancen mediante la lengua de madera fabricada en los laboratorios de las agencias de seguridad y marketing, los programas más criminales y avasalladores. La piara de las ONGs, avaladas por el tam-tam mediático, está disponible y con los bolsillos llenos.

Me pregunto: ¿por qué no se ocupan, en vez de los Parlamentos, las Televisiones o las Radios?, ¿por qué no se postula el voto en blanco?, ¿por qué no se realiza una manifestación monstruo, pacífica y festiva, ante la Zarzuela pidiendo simplemente que el Jefe del Estado pueda ser hecho responsable jurídicamente de sus actos?, ¿por qué no actuar con racionalidad integrando a numerosas instancias políticas y sociales en un programa mínimo?

El populismo es malo. (Para la Oligarquía, claro) El asambleísmo mágico trufado de anti taurinos, vegetarianos fanáticos, lumpen y nostálgicos del maoismo o el trosquismo sin embargo molan.

Las buenas gentes están vigiladas, adoctrinadas, infantilizadas y divididas por los esbirros del aparato que sirve a los dueños del cortijo. La guerra psicológica es continua contra los gobernados. Mandan, a través de los políticos, las burocracias y los medios de comunicación, las finanzas internacionales y el crimen organizado. Estos miserables ocultan sus más torvas acciones cleptocráticas y asesinas tras nubes de humo ecológicas, protectoras de nuestra seguridad, humanitarias y solidarias. Mintiendo y creando rebaño. Siendo la izquierda, con sus lugares comunes estatistas, multiculturales e igualitarios (convertidos en intangibles pararreligiosos) un instrumento clave en la imposición del desorden becerril concentracionario en el que habitamos.

Futuro: el que construyamos nosotros mismos con nuestros actos, rebelándonos y acabando con el actual estado de cosas o dejando hacer, accediendo consecuentemente a cotas de tiranía, pobreza y guerra difícilmente imaginables. Ya antes los iraquíes, como los afganos o los yugoeslavos, han catado el elixir. Siria, Libia, Grecia o Egipto andan en lo mismo.

Aviso para navegantes: acabaremos igual que ellos si no neutralizamos a nuestras clases dirigentes, tanto autóctonas como europeas. Siervas del fundamentalismo democrático-imperialista USA. Es preciso abandonar la OTAN y la Unión Europea, apeando a las élites de los puestos de gobierno y decisión exigiendo, sin concesiones, las responsabilidades penales y civiles por los actos criminales que nos han traído hasta aquí. Si quieren jugar a la reconstrucción del Imperio Romano, del Austro-Húngaro o al regreso de Atlantis que lo hagan desde sus celdas, con tablero y dados.

Sólo el regreso de Ulises y/o una insurrección popular como la realizada contra Napoleón puede salvarnos. Lo demás son simulacros y sumisión. Aprendamos de los islandeses y de los afganos. Devengamos independientes y partisanos…Pero no olvidemos que:

 

Se pondrán a la venta alimentos ya cocinados. Los libros sagrados se venderán en las esquinas. Las chicas jóvenes venderán su virginidad. El dios de la lluvia será incoherente al distribuir el agua. Los comerciantes harán operaciones deshonestas. Estarán rodeados de falsos filósofos pretenciosos. Habrá muchos mendigos y parados. Todo el mundo empleará palabras duras y groseras. Nadie podrá fiarse de nadie. Las gentes serán envidiosas. Nadie querrá devolver un servicio recibido. La degradación de las costumbres y la censura de los moralistas y puritanos hipócritas caracteriza al período final del Kali Yuga. Lingä Puranâ6.

 

 

 

1 Radiaciones. Vol. 1 Ernst Jünger. (Tusquets, Barcelona 1995)

2 Manera pomposa con la cual los intelectuales orgánicos al servicio de la Oligarquía, la inmensa mayoría, denominan al espacio y a los protagonistas del área decisional de la cual está excluida más del 93% de la población. Los “ilustrados” que “sirven” al pueblo sin contar con él, obviamente, para nada.

3 Como han hecho hasta ahora tantos doctrinarios, enjaezados al carro de las ideologías modernas y sus directas antecesoras: las religiones convencionales o “del Libro”. Dense por incluidos los postulantes del asambleísmo mágico: los chicos y chicas del 15M.

 

4 Etapa siguiente: guerra con Irán, precedida por las “primaveras árabes”, y el ataque a Siria vía grupos terroristas financiados y entrenados por la OTAN.

5Inventing the Enemy (2012)

6Mientras los dioses jueganAlain Danielou (Atalanta, Girona 2012)

 

LOS INFIELES (Francia, 2012) Director: Emmanuelle Bercot, Fred Cavayé, Alexandre Courtès, Jean Dujardin, Michel Hazanavicius, Eric Lartigau y Gilles Lellouche. Intérpretes: Jean Dujardin, Gilles Lellouche, Guillaume Canet, Mathilda May, Alexandra Lamy, Sandrine Kiberlain, Aina Clotet, Isabelle Nanty, Géraldine Nakache, Manu Payet, Lionel Abelanski, Clara Ponsot, Charles Gérard, David Allen Cluck, Cherry Vercher, Maëva Pasquali, Luca Lombardi, Partha Majumder, Johanna Nizard, Joan Riegert, Eddy Saccomani.

Cuando me comentaron, y averigüé, que esta película francesa (para mí: una comedia inteligente, divertida y accesible a todos los espectadores) estaba compuesta por episodios diversos, no era norteamericana (ni española) y El País consideraba que “el resultado es un tópico tras otro” decidí que no podía dejar de verla. En una sociedad decadente, mediocre y terminal, es bueno no coincidir con los fabricantes de opiniones “bien fundamentadas” y “políticamente correctas”. Más aún sobre el asunto sempiterno de “las señoras, el matrimonio y la infidelidad”;“las relaciones” como las califican ellas. Una de las mayores causas de miseria moral y económica en nuestro país; como bien saben decenas de miles de personas, añado.
Probé fortuna a visionarla con un amigo, convaleciente de una de esas “relaciones”, y no quedamos decepcionados. Por descontado no es perfecta y su humor, desigual, contiene sal gorda. Pero la sal gorda es necesaria para ingerir, tanto carnes rojas como proteínas piscícolas incluso vegetales.
En esta película colectiva, idea de Jean Dujardin, recientemente galardonado con el Oscar al Mejor Actor por The Artist, y en la que participa también Michael Hazanavicius (director también oscarizado del galardonado film francés) los episodios son desiguales, alguno genial otros menos. Especialmente estimulantes los breves sketches bizarros y traviesos que salpican los intersticios de los episodios. Varios, la mayoría, sazonados con numerosos elementos de “mal gusto”. No de otra manera puede hoy tratarse un tema cono la infidelidad masculina en el ambiente “matrio crático” de los, ya en desbandada, Estados Unidos de Europa. Los peores episodios1 serán, sin duda, los mejor apreciados por un público desorientado por las relaciones de pareja y su idealización mastuerza2 combinadas con la imbecilidad3 inmanente al tan difundido “buen rollismo” que nuestra idiotizada, provinciana y castrada clase dirigente (absolutamente corrompida) trata de inyectar en el personal a pie de obra.
La película, que no se acomoda a ningún género, y donde lo bufo, lo dramático, lo bizarro, incluso lo cómico satírico se manifiestan, resulta estimulante por su rupturismo de fondo con las convenciones antimisóginas. A mí me ha gustado particularmente, por lo redondo, el denominado: Infieles Anónimos, donde se entra a saco contra las verdades fundamentales del feminazismo.
Algún critico despistado ha visto en Los infieles, horrorizado, influencias del cine de Santiago Segura. Lo cual, si pensamos en las dos primeras entregas de Torrente y olfateamos la comedia española típica actual, no resultaría en absoluto desalentador sino más bien gratificante y novedoso. La sharia no es sólo patrimonio de los del turbante… No evito citar al crítico de marras: Los Infieles acaba siendo un chiste machista que hará gracia a aquellos que echen de menos las películas de Pajares y Esteso y a los que siempre les hubiera gustado ver un Torrente con más clase. Vamos que es de los que no quiere enterarse, con su pan y su señora (o su gigoló) se lo coma. Dujardin y Lellouch, más sofisticados, señalan: Queríamos ser libres en el formato y el tono para poder ir de lo profundo a la caricatura, mezclando géneros y permaneciendo sinceros.
Ni misoginia, ni machismo pues. Punto y pelota, para terminar de una vez con la alucinante imbecilidad pro feminoide, antiviril, rastrera y afectada de la cual nuestras “percebescas” clases medias socialdemócratas son vector privilegiado de transmisión y uso. Aquellos que siguen al pie de la letra los consejos inexcusables de El Pais Dominical. Y es que ser norteamericano por delegación, siempre y en todo caso un hipócrita, no deja de ser grotesco; por muchos aires de refinamiento que se gasten los retoños del 68 pasados por los “tragalá” del 23F y el 11M. Rehenes de un oportunismo cultural y social bien recompensado. Al menos por ahora.

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