Gustavo Bueno: “La Universidad ha muerto”

gustavobuenoGustavo Bueno, catedrático emérito de Fundamentos de Filosofía e Historia de los Sistemas Filosóficos en la Universidad de Oviedo, recientemente apartado de su función docente, es autor de obras como “El animal divino: Ensayo de una filosofía materialista de la religión”, “Idea de ciencia desde la teoría del cierre categorial” o “El papel de la filosofía en el conjunto del saber” y otras muchas. Es, sin lugar a dudas, la figura más destacada de la filosofía española contemporánea.

Generación XXI: A la luz de su frase “Pensar es siempre pensar contra alguien”, ¿qué es para usted la filosofía?

Gustavo Bueno: Tal y como entiendo la filosofía, su función es pública, pienso que no va encaminada a resolver problemas personales, de tipo individual o existencial; parece que es imprescindible la actividad filosófica cuando los individuos particulares se juntan entre sí y entran en la plaza pública. A partir de un determinado nivel de civilización, parece imprescindible atacar a fondo el análisis de las ideas, ideas que brotan de situaciones particulares, contextualizadas por las ciencias, por la política, por lo que sea; la coordinación de segundo grado de estas ideas que atraviesan estas categorías no es unívoca, siempre hay diferentes alternativas. Por esa razón es por lo que creo que la filosofía no es una ciencia, sin que por ello deje de ser racional. La coordinación de estas diferentes alternativas supone el enfrentamiento de unas contra otras, y en ese sentido, pensar es pensar contra alguien.

GenXXI: Ud. ha dicho: “Es imposible hablar castellano sin filosofar”. ¿Existe una filosofía española? ¿Qué relación tiene con la religión católica?

G. B.: Creo que el español es un idioma que, por así decirlo, está sembrado de ideas filosóficas, palabras tales como “sustancia”, “categoría”, “relación”, “causa”… Quien quiera hablar este lenguaje está necesariamente filosofando. Defendemos la tesis de que el romance castellano fue la primera lengua filosófica de Europa, antes que el alemán o que el francés. La gran filosofía escolástica española se hizo en latín, por razones históricas muy complejas, pero quienes la hicieron hablaban español. Una de las tareas que queremos hacer ahora es traducir sistemáticamente todo ese material inmenso de la tradición escolástica, que es desconocido prácticamente, salvo por algún erudito, para ponerlo en circulación. Creo que la filosofía española está asegurada por su propia implantación lingüística y además por una razón muy importante, por sus características históricas, particularmente por su condición de imperio, España y el español tuvieron que asimilar prácticamente todo lo que había en el mundo. De ahí deriva esa característica que es la enorme receptividad que tiene el español para traducir y asimilar ideas que se han expuesto en otros idiomas.

GenXXI: La física contemporánea ha cambiado nuestro concepto de materia. ¿En qué medida esto ha tenido repercusión en la filosofía?

G. B.: Creo que ha tenido una repercusión decisiva, fundamental. Ha cambiado en varias etapas: Primero con la relatividad general, y más tarde con la física cuántica y el big-bang, se abre un escenario completamente distinto de lo que se podría entender por materia en el siglo pasado: el materialismo corporeista. El positivismo lógico, en gran parte, se explica en función de la teoría de la relatividad, cosa que generalmente se olvida. El concepto de materia que propicia la física contemporánea, a diferencia de la física del siglo pasado, es un rebasamiento del concepto de materia como cuerpo, desde el momento en que se introduce el concepto de campo electromagnético por Maxwell, y que empieza a tratarse en serio en concepto de campos gravitatorios. Lo fundamental es la desconexión que la física contemporánea obliga a hacer entre la materia y el cuerpo. Esto tiene mucho que ver con el cristianismo católico, porque lo fundamental de la filosofía católica, sobre todo en su orientación tomista, es la idea de que la materia no es cuerpo; esto es una idea central desconocida por los griegos, por los atomistas, por los pitagóricos, por los epicúreos. Para explicar las transustanciación de la eucaristía, Santo Tomás tuvo que poner a punto una teoría donde el cuerpo queda reducido a la condición de accidente de la sustancia material, un accidente no vinculado a la extensión.

GenXXI: ¿Es posible que la bioquímica y la genética lleguen a conseguir la inmortalidad para los seres humanos? ¿Podría poner esto en relación con las teorías sobre la inteligencia artificial?

G. B.: A mí me parece que no, en absoluto. Me parecen fantasías sin fundamento. La inteligencia, tal como la entendemos nosotros, va ligada al cuerpo orgánico, es una inteligencia manual. Me parece que todo esto es ciencia ficción, interesante, eso sí, porque a raíz de esto se pueden descubrir muchas cosas. Lo que llamamos inteligencia, el logos, va ligado a las operaciones con las manos; cambian los instrumentos, pero la escala de las categorías sigue siendo “quirúrgica”. La relación del hablar con el manipular ya fue señalada por Platón en el “Cratilo”. Los técnicos y los físicos necesitan una corrección fundamental, habría que decirles lo que decía Goethe a los escultores: “Escultor, trabaje y no hable”.

GenXXI: Ud. prepara un nuevo libro titulado “España contra la Unión Europea y por América”. ¿Podría relacionar este concepto -expuesto ya en su artículo “España”- con la extinción del Estado nación y el advenimiento del Estado mundial?

G. B.: Los dos puntos centrales de este libro son la idea de Nación y la idea de Imperio, que no han sido desarrolladas en el artículo. El problema de la nación es más controlable, sobre todo cuando se vinculan las diferentes acepciones del concepto. Cuando hablo de nación me refiero a la acepción clásica, en latín, de “natio”, donde la palabra nación quiere decir “algo que ha nacido” (de “nasco”, nacer); estas acepciones se van transformando. Para que podamos hablar de nación en sentido político hace falta que haya una polis; pero cuando se habla de la nación asturiana o la nación burgalesa, esto no tiene ningún sentido político, nos referimos a las gentes; la idea de nación en sentido político empezaría muy entrado el s. XVIII, es un invento francés, un invento republicano, la nación adquiere un sentido completamente distinto. La idea de nación es más fácil de controlar con argumentos históricos que la idea de imperio. La idea de imperio es una idea difícil, porque ha sufrido también unas ampliaciones consecutivas desde un concepto puramente subjetual. En Roma, la idea de imperio es una facultad que tiene el Imperator, que es prácticamente el jefe militar, pero ese concepto no tiene nada que ver con el concepto de imperio que viene después de Constantino, bajo la influencia del cristianismo, en que la idea de imperio se convierte en la ciudad de Dios o la ciudad de los hombres, y toda esa evolución increíble que tiene lugar en la Edad Media, particularmente con la creación del Sacro Imperio Romano Germánico, con la creación del Imperio de Alfonso VI, frente a las pretensiones dle Papa. La teoría de Imperio de Alfonso X el Sabio, prácticamente desconocida, y la teoría de Francisco Suárez, son materiales imprescindibles para hablar del imperio. Yo creo que no se puede explicar la historia contemporánea sin utilizar el concepto filosófico de imperio, que es distinto del concepto puramente diamérico que utilizan antropólogos y politólogos: Imperio es cuando un Estado empieza a controlar a otros estados de un modo indefinido. Este concepto es muy distinto del concepto metamérico de imperio, que se hace desde fuera de la estructura política, porque tiene una nota de universalidad. Hablamos del imperio americano, o dle ruso (la URSS), que no existen, o del imperio español, que realmente era la monarquía hispánica. Todo esto desemboca, de algún modo, en la discusión que se dio entre Bakunin y Marx en la Primera Internacional; el conflicto entre la toma del Estado o si hay que empezar con la extinción del Estado.

GenXXI: ¿Qué piensa usted de Internet y de su relación con conceptos tales como “aldea global”, “sociedad de la vigilancia”, “rebelión de las elites”?

G. B.: Son tecnologías nuevas, que nos ponen ante una situación completamente nueva. Todo depende de qué grupos controlen, y de cómo controlen, porque la lucha por el poder se plantea ahora en este terreno, que por sí mismo no tiene entidad, aunque sí puede facilitar la presión de ciertos grupos, de ciertas multinacionales. El peligro de estas cuestiones es suponer que hemos amanecido en un mundo nuevo, porque aunque haya novedades absolutas, están siempre entremezcladas con las situaciones anteriores; lo que hay que hacer es intentar controlar cada uno como pueda y según sus intereses estos medios.

GenXXI: El crecimiento poblacional es una preocupación constante de determinadas corrientes de pensamiento. ¿Qué opina usted del problema del hacinamiento en las grandes ciudades a la luz de la etología?

G. B.: La objeción global que yo hago es que cuando se habla de los seis mil millones de habitantes que constituyen nuestro presente, esto es una cuenta abstracta que carece por sí misma de sentido, porque hay que tener en cuenta la descomposición de ese colectivo, esa cuenta está hecha con 1.200 millones de chinos, mil millones de indios, y así sucesivamente, y entonces resulta que la unidad es aparente, no porque sea falsa, sino porque tiene otros niveles. Hay otras corrientes, en Inglaterra, por ejemplo, que dicen que el incremento demográfico puede ser básico para el desarrollo tecnológico y social e, incluso, dicen algunas voces que los problemas que padece Africa podrían estar dirigidos por los grandes imperios industriales y comerciales, que quieren evitar la pérdida de sus mercados. Creo que el pensar que el incremento de la población haya tocado techo es altamente discutible, lo discuten bastantes técnicos, una cosa es la posibilidad de supervivencia y la posibilidad de organización del imperio y otra cosa es el cambio total de la humanidad, que se determina por el crecimiento del Tercer Mundo. El crecimiento demográfico del Tercer Mundo es una defensa propia de estos países. Los sociólogos dicen que la única defensa que tienen estos países es el incremento de población, si no, quedarían barridos completamente, y si se les toma en cuenta es por esto. Véase como ejemplo el crecimiento vegetativo de los hispanos en los EE.UU. Así, sabemos que el islamismo va creciendo frente al cristianismo. Lo que se alteran son las estructuras sociales y culturales, y lo que no está probado en absoluto es que tenga ningún sentido decir que tal límite de población -los seis mil millones- sea el techo, sobre todo con el desarrollo de las nuevas técnicas.

GenXXI: ¿Está la universidad española en crisis? ¿Cuáles son los rasgos de esta crisis? ¿Existe algún remedio? ¿Ha muerto la universidad?

G. B.: La universidad española atraviesa una etapa muy heterogénea. Como conjunto, yo creo que ha muerto hace años, en el sentido de que no existe. “Universidad” es un término equívoco para designar conjuntos de facultades y de escuelas que actúan cada una a su aire y que tienen en común ciertos rasgos administrativos, como por ejemplo que haya un cuerpo de catedráticos, un cuerpo de profesores, estudiantes con una serie de derechos parecidos, pero la universidad como tal cada vez está más dispersa, prácticamente ha desaparecido. Incluso vemos día a día un proceso de degradación de la universidad como conjunto, porque si antes se organizaban seminarios, colaboraciones, hoy en día es prácticamente imposible, a lo sumo logras una conferencia. Esta situación ha estado desfigurada por cuestiones políticas en la época de la transición. Ahora todo depende de las facultades, hay grupos que de repente desarrollan un nivel muy alto, en medicina, en tecnología, en matemáticas, pero otras están en una pendiente de degradación progresiva, y a la que más le afecta esto es a la facultad de filosofía, como es natural, que queda replegada a una especie de facultad de filología, que se nutre o bien de clásicos o de escritores, llamados “filósofos actuales”, como pueden ser Habermas o Wittgenstein, cuya alcurnia y cuya sustancia es muy discutible. Lo que caracteriza a muchas facultades y departamentos es la “invidencia”, en el sentido etimológico, que significa envidia, y esta envidia yo creo que más que envidia es un aforma de autodesprecio, como la que sentía Alfonso VI por el Cid.

GenXXI: ¿Con qué criterio se seleccionan las materias y se organizan los planes de estudio?

G. B.: Creo que es aleatorio. Modas americanas, sin fundamento. Desde la época de Maravall se ha optado por hacer a los jefes de departamento cargos burocráticos, no hay un plan común de trabajo. Es una burocracia más. La división en “ciencias y letras”, las “dos culturas” y su “comunicación” son pura retórica.

GenXXI: ¿Se considera usted a sí mismo como uno de los últimos representantes de una estirpe de intelectuales segregados por el sistema?

G. B.: Hombre, no. Si fuera el último sería muy pesimista, creo que soy uno más de la cadena, si no, habría que hacerse el harakiri.

* (Agradecemos al canal Filosofía de Arrakis y a Carlos Fernández Sedano su colaboración en la elaboración de esta entrevista)

FESTIMAD 2M

“Cárolain, vé hacia la luz, ¡la luuuz!” La luz del escenario principal que hay muchísima gente en el festival y no se ve dónde estáááááás. Porque los festivales ya están aquííí, como en “Poltergesit”, ¡por fin!

Con FESTIMAD 2M vuelve la Fiesta de la Independencia y la Biodiversidad Musical.

FESTIMAD 2M regresa a las Fiestas del 2 de mayo de la Comunidad de Madrid y extiende su programación hasta el 9 de mayo.

Más de un centenar de actuaciones distribuidas en más de cuarenta salas de conciertos, teatros y clubs, además de tres maratones de nuevos artistas que se disputarán más de 8000€ en premios del Concurso FestiMadtaste, Premios Cev – Factoría Joven Comunidad de Madrid.

Entre las actuaciones contará con las del Punk Guerrilla, Tao Te Kin, Ilegales, The Peacocks, Insomnia, Fast Foo, Ara Malikian&Fernando Egozcue Quinteto, La Familia atávica, Paloma Fantova y Pedro Córdoba, Elastic Band, Megatones, Who by gun, La familia rústica, Mucho muchacho, Hyperpotamus, El hombre linterna, Johnny Blood, Juan Perro, Trestece, Stafas, The real McKenzies, Silver shine, Hola a todo el mundo, Dollsquad, Primital, Shuarma, Dj Charlie Fáber, The unthanks, 17 hippies, El lunático, The master plan, Gárgolas, Vórtice, The Pauls, Wax Tailor, Compadres muertos, The rooster spur attack, These little nothings… ¡Y muchísimos más!

¡Busca, piérdete, elige, encuentra, déjate llevar, descubre, sal a la calle y disfruta!

Toda la Programación

El deseo homosexual de Freud y su travesía por lo femenino

“A aquellos que pudieron amar más allá del seductor reclamo del cazador, del pérfido brillo de la fijeza, de la adorada ilusión de su propio reflejo.”

Así dedica su libro el joven psicoanalista Jorge Marugán, profesor del Máster de Psicoanálisis de la UCM y buen conocedor de Lacan. Esa dedicatoria para amantes abre las páginas de un viaje al mismo existir y desear del fundador del psicoanálisis. Por mucho que tratemos de asimilarlo, Freud no deja de provocar sorpresa en la cultura. La fortaleza del genio y su vigencia se refleja en la incesante investigación y polémica que su vida e ideas provocan.

El maestro de la sospecha es estudiado esta vez desde un prisma diferente: la mirada indiscreta y psicoanalítica sobre de sus relaciones afectivas con sus colaboradores más estrechos como Fliess o Jung, o su identificación con Leonardo Da Vinci. El deseo de Freud se deja ver y se esconde a través de correspondencia y los textos que analiza con originalidad y claridad expositiva Marugán.

No sabemos muy bien qué sea eso del deseo homosexual, ni la trascendencia que a estos efectos pueda tener el haberlo realizado pero, por el camino, Marugán efectúa una investigación que conduce directamente a las relaciones de Freud con la feminidad, la represión, la mujer como tabú, la propia paranoia y la bisexualidad.

En este libro aprenderemos algo de la condición de ese sujeto de deseo llamado Freud, pero sobre todo de la condición humana. El autor cierra su ensayo con una interesante reflexión sobre la orientación sexual, tema siempre escurridizo. Estamos ante una obra que interesa más allá de los círculos psicoanalíticos.

Escritores complutenses 2.0

La Universidad Complutense de Madrid ha lanza la plataforma digital Escritores Complutenses 2.0, la primera red literaria universitaria que se crea en España y una herramienta informática que tiene como finalidad dar a conocer las obras de los escritores que son, han sido y fueron complutenses.

Presentada por el rector de la Universidad Complutense, Carlos Berzosa, en esta plataforma, cada escritor complutense gestionará la información que quiere ofrecer su labor literaria y podrá colgar todo el material que desee sobre su creación: desde los textos de los que posea derechos de difusión digital a fragmentos de sus obras publicadas, pasando por material gráfico, textos inéditos y vídeos.

Según señalan sus responsables, su “sueño, nada quijotesco” es hacer de esta plataforma uno de los “repositorios más completos de la literatura actual” pues aseguran que “no hay espacio artístico y literario comparable al de la Universidad, donde se dan cita a un tiempo escritores noveles con aquellos otros consagrados”, de diferentes géneros y estilos.

Para formar parte de ‘Escritores Complutenses 2.0.’, en primer lugar el interesado tiene que tener o haber tenido vinculación directa con la Universidad Complutense: alumno de cualquiera de sus estudios reglados, docente o personal de Administración y Servicios en cualquiera de sus centros oficiales.

Otra de las condiciones es contar con algún texto literario publicado, ya sea en papel o en formato digital, tanto en libro como en revista. Una vez cumplidos estos requisitos, se dan de alta en el espacio y el escritor se gestiona su propia portal, con sus datos personales y material.

Hacen falta dos para el tango

Samaranch quizá sea una de las personalidades clave en la historia política y cultural de España en la segunda mitad del siglo XX. Al menos eso llevan repitiéndonos un buen tiempo. Y como personalidad clave que es, es preciso acercarse a las reacciones que la vida política y cultural nos ofrece con motivo de su muerte. El epítome de lo que oficial y gravemente se ha sancionado como vida política y cultural nos lo brinda la Corporación de Radio y Televisión Española.

En esta biografía por persona interpuesta, por ejemplo, que fue la documentación base de la cobertura  que los servicios informativos de la Corporación han hecho de la muerte del ex-presidente del COI. Realizada hace unos años cuando una Oligocracia en pleno esplendor apenas dejaba intuir la profunda crisis institucional y de confianza en que hoy está instalado el Estado, se podrán apreciar fácilmente los principios fundamentales de otra institución franquista, una más: el Noticiario-Documentado.

No obstante, la vida política y cultural dispone hoy en día de muchos otros cauces para su desarrollo. Expresiones como el Liberalismo Transversal fiel a la Responsabilidad Individual, apuestas por las curiosas rarezas (Editorial Renacimiento) o el pasado aún por traducir (Libros del Asteroide) dan prueba de ello.

Y son, potencialmente, más poderosos:

Me pregunto si, en realidad, lo que se quiere es blanquear o esconder la connivencia de tantos en los medios con esa trayectoria menos limpia y heroica. O si es también parte del ejercicio de amnesia histórica al que algunos medios nos obligan. O puro amiguismo. O tal vez es sólo incompetencia, vagancia: es difícil, luego no lo hago. De lo que estoy seguro es de que nos pasará factura. Qué pena.
Cuéntenlo todo, por favor. Papers, papers

La canonización de maquillajes biográficos para mejor servir a los intereses de un poder ilegitimado es sólo una pieza más, y no menor, en el asentamiento de una visión unilateral sobre lo pasado y el presente. Para, de esta manera, sancionar  los comportamientos socialmente elogiables que mejor se adecúen a un pastoreo cada vez más complejo. El escrutinio crítico del poder, a través de los canales de expresión a tu alcance, y la abstención en cualquier proceso electoral distinto al municipal  o consituyente se me antojan la únicas acciones saludables y con posibilidad remota pero real de éxito.

Por todo esto, nunca está de más recordar las palabras de Leo Mc Garry, Jefe de Gabinete de la Presidencia Bartlet en El Ala Oeste de la Casa Blanca, durante la noche electoral en que obtendrían su segundo mandato. Tras confesar que su “hombre” en Venezuela ha asesinado al Presidente, un general golpista, y ha tomado el poder. Le preguntan: Bueno, es a quien queríais,¿no?.

The process matters more than the outcome and that’s what we wanted. And therein endeth
the lesson. Will you dance with me?

El proceso importa más que el resultado y eso es lo que queríamos. Ahí termina la lección. ¿Bailas conmigo?

Suena It Takes two to tango, de Louis Armstrong.

Becas para estudiar en el Reino Unido

La Fundación “la Caixa” ha convocado 20 becas para cursar estudios de máster o doctorado en cualquier universidad de Reino Unido durante el próximo curso 2011-2012. Estas becas están dirigidas a licenciados, graduados o titulares superiores y contemplan todas las áreas de conocimiento.

Los candidatos que obtengan esta beca deberán incorporase a la universidad entre los meses de septiembre y octubre de 2011 y, además, cursar la primera parte de esta beca en Reino Unido.

Para solicitar esta ayuda, los candidatos deben ser graduados, licenciados o titulados superiores que hayan cursado en alguna universidad española. También se aceptan profesores superiores de música o estudiantes que se encuentren en el último año de carrera durante el curso 2009-2010. Los alumnos que hayan cursado sus estudios en el extranjero pueden presentar el suplemento europeo al título cuando éste sea expedido por una universidad del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) y equivalga a un grado.

En cuanto a conocimiento de idiomas, los solicitantes de las becas ‘la Caixa’ deben acreditar su nivel de inglés con los certificados TOEFL, Certificate in Advanced English o IELTS.

Por último, la experiencia profesional mínima requerida a los solicitantes es de dos años con dedicación plena, dando por supuesto que el contrato o contratos de trabajo son posteriores a sus estudios.

El importe económico aportado por la Fundación ‘la Caixa’ contempla:

- Matrícula en la universidad de Reino Unido en la que el alumno haya sido admitido.

- Billete de ida y vuelta.

- Importe mensual de 1.100 libras esterlinas.

- Dotación de 8oo libras esterlinas para gastos iniciales.

- Curso de orientación económica en el Reino Unido.

Desde 1982, la Fundación “la Caixa” convoca, año tras año, este programa de becas para ayudar a los estudiantes a completar y ampliar su formación académica. Durante este tiempo, miles de jóvenes españoles han tenido ocasión, gracias al programa de becas, de estudiar en las mejores universidades y escuelas del mundo. Solicita más información sobre becas “La Caixa” en otros países.

Área de Becas, Universidades y Estudios Sociales. (Obra Social “la Caixa”)

Av. Diagonal, 621, torre 2, planta 2 – 08028 Barcelona

Teléfono: 93 404 67 35

Horario: de 9 a 15 h, de lunes a viernes.

becas(at)fundacionlacaixa.es

Un poeta llamado Miguel Ángel

A veces se hace imprescindible volver a los clásicos. Pero la pregunta sería: ¿qué o quiénes son los clásicos? Quizá por clásicos entendamos aquellos filósofos y poetas, dramaturgos y pensadores de la Antigüedad (Grecia y Roma): La Ilíada, La Odisea, El banquete, La Eneida, Medea, Electra

Quizá, aquellos grandes nombres de todos los tiempos cuyo estudio se hace imprescindible para comprender la evolución del ser humano a través de la Literatura: Quevedo, Cervantes, Shakespeare, Chejov, Tolstoi, Poe, Flaubert, Verlaine, Dante, Petrarca, Mann, o Schiller...

Pero hablo hoy de clásicos como aquellos que tocan el corazón humano y lo hacen latir a través de los tiempos, las barreras geográficas y las culturales. Esta categoría no excluye a los anteriores, pero sí los amplía a nombres que ignoro dentro de las culturas orientales, por ejemplo, y a nombres que han pasado de puntillas para la mayoría de nuestros contemporáneos. Este es el caso de Miguel Ángel, famoso escultor y pintor de la Sixtina, prototipo del Renacimiento y… casi ignorado poeta. Leí por primera vez sus versos en plena adolescencia, con la emoción con que me enamoré del Ocnos de Cernuda. Fue así como descubrí su amor por Tommaso Cavalieri, un adolescente cuyos encantos lo cautivaron cuando él ya había cumplido los cincuenta.

La grandeza de este artista se ve ampliada por el transfondo ético y religioso que transpiran sus obras. Savonarola, el cisma, los Papas más materialistas de la Historia y los albores del Barroco con la Contrarreforma. Miguel Ángel se vio “iluminado” en su juventud por la pasión del predicador florentino, pero mantenía la frescura que el Renacimiento y su individualismo traían consigo: el David, la bóveda de la Sixtina son un canto a los ideales del Hombre. Sin embargo, El Juicio Final también de la Sixtina o la inacabada Piedad Rondanini nos hablan de una tormenta humana, donde la belleza ha dado paso a un pre-claroscuro de una melancolía infinita.

Pero volviendo a su Literatura, esto se refleja en sus poemas de forma tan bella como, a veces, rabiosa. Su canto al amor platónico por Tommaso deshace el corazón más duro. Su crisis interior entre el deseo y la contención física, entre la necesidad de sentir el cuerpo amado entre sus brazos y la firme creencia de que toda fortaleza y vigor debían entregarse al arte, suelta chispas de una pasión no consumada. Y aunque su obra literaria ha permanecido oculta prácticamente hasta la actualidad (por lo visto hay una edición de sus poemas del siglo XVI, llevada a cabo por su sobrino, pero de baja calidad y corta tirada), su permanencia es atemporal. Como ejemplo valgan cuatro botones. Los dos primeros huellas de su amor por el aristócrata adolescente:

“¿Mas por qué debo lamentarme si en los ojos

de este jubiloso ángel extraño he visto

que encontraré la paz, el descanso y el refugio?”

Fragmento del Soneto XVII a Tommaso Cavalieri.

“Y así pueda yo tener, aunque no lo merezca,

a mi dulce señor, a quien tanto deseo,

en mis brazos dispuestos y tan pobres para siempre”


Fragmento del Soneto XXII a Tommaso Cavalieri.

Uno de su crisis interior, de sus luchas entre el deseo y la fe; entre el arte y la concupiscencia; entre el fuego y la filosofía platónica:

“Ya que por carne tengo paja y azufre en el pecho,

ya que tengo huesos que son seca madera,

ya que mi alma no tiene rienda ni tiene guía,

ya que corro al deseo y más aún tras la belleza,

ya que mi mente es débil, ciega y vacila,

y ya que la cal viva y los señuelos llenan el mundo,

no me sorprenderé cuando estalle en llama,

por una chispa del primer fuego que tropiece”.

Fragmento del Soneto XXXVII.

Y otro que demuestra que fue testigo del mayor de los comercios en la “Casa de Cristo”, la época de las bulas y dispensas, consecuencia de las cuales Lutero empezó su guerra personal contra la “ortodoxia católica y romana”.

“De un cáliz hacen espada y yelmo

y a granel venden la sangre de Cristo;

cruz y espinas son escudo y daga

y hasta el Hijo se ve despojado de paciencia.

Y volver Él no debería a estas regiones,

si hasta la estrellas su sangre llegase

y ahora que en Roma venden su piel,

y a toda bondad las puertas han cerrado”.

Fragmento del Soneto V.

Sin embargo, y cuando ya pensaba conocer la totalidad de la obra de Michelangelo, hace un par de años recibí un regalo, un tesoro, compuesto de brillantes y breves joyas: los epitafios (cuarenta y ocho cuartetos, un madrigal y un soneto) que dedicó a Francesco Bracci, de sobrenombre Cecchino, fallecido a la temprana edad de 15 años. Cuando este joven dejaba el mundo, nuestro artista universal llevaba casi siete décadas a sus espaldas. Y la exquisita sensibilidad del poeta, conmocionado por el fallecimiento del bello adolescente, da lugar a un jardín de flores reflexivas sobre la muerte:

IV

“No quiso Muerte herir esta belleza

con armas de años y sobrados días.

Intacta yace aquí, para que al cielo

su presencia regrese no perdida”.

XXXVI

“De Cecchín Bracci, que aquí muerto yace,

su esplendor era el ser de vuestra vida.

Quien no lo vio no pierde y vive en paz;

la vida pierde quien lo vio y no muere”.

Después de este cúmulo de bellezas literarias a uno le queda un sabor agridulce de lo que se fue y no vuelve. Y el consuelo de saber que a la vuelta de la esquina siguen estando escondidos muchos clásicos por descubrir con el sabor delicioso de lo que No Pasa.

LA RES PÚBLICA

Hace algo más de un siglo el poeta portugués Antero de Quental, patriota y socialista desencantado con su propia vida, con la situación de su país y con el rumbo que tomaba el mundo de su tiempo, se descerrajó en la sien en el jardín de un convento sobre cuyos muros podía leerse la palabra “Esperanza”. A fecha de hoy, esta Esperanza ha dejado de ser una trágica emoción para transfigurarse en una peripatética desfacedora de los entuertos matritenses, que pisa cabezas al mismo tiempo que insulta a propios y extraños con los calificativos más crudos.

Nadie la culpa, en medio de un piélago de escándalos hay que salvar la cabeza y se impone la ley del más fuerte. Porque, por lo visto, un nuevo fantasma estremece a Europa: el fantasma de la crisis, y de ella quieren sacar provecho en santa jauría todos los politicastros del viejo continente y de la oxidada USA neocon.

Mientras, los banqueros y economistas especuladores más ideologizados, los mismos que fueron los primeros en abandonar el barco para refugiarse en las Caimán, ahora regresan para dar consejos paternalistas. Al fin y al cabo -nos recuerdan-, ellos no son taumaturgos ni adivinos, tan solo meros analistas de la realidad económica pasada y presente. Pero el FMI advierte: “España tendrá que bajar los salarios”, de tal manera que aumente el ahorro, baje el consumo, las industrias autóctonas se vayan al traste y tengamos que pedirle un préstamo -¿por qué no?- al FMI. Y si después todo falla, siempre podemos culpar a la inmigración de todos nuestros males.

Se dice ahora que cuando veas las barbas de los helenos cortar, pongas las ibéricas a remojar. Forma parte de pertenecer al selecto club de lo que los anglosajones llaman países “pigs”, club compuesto por naciones enteras que parecen revolcarse en la zahúrda de un sistema económico que en su tiempo aceptamos con regocijo, pero que está destinado a padecer crisis cíclicas agravadas por nuestra típica tendencia endógena al latrocinio. Aunque hay soluciones para todo: algunos prebostes germanos proponían que Grecia vendiera islas, quizá para adquirirlas ellos mismos y sentirse al mando de su propia ínsula de Barataria. De la misma manera los italianos podrían vender parte de su patrimonio artístico y los españoles casas, que nos sobran; y jamones a granel, por aquello de ser parte puntera de la latina tribu de los chanchitos. Acaso los británicos aprovechen así las próximas canículas para hozar ufanos en el estiércol hispano.

Extramuros europeos, a los estadounidenses el mundo no les va, se les va en decenas de falúas que navegan a la deriva cargadas de amenazas. El hecho de fundar un sistema económico que tropieza cada pequeña sucesión de décadas crea monstruos, y la “Pax americana” del McDonalds en la Plaza Roja y el Burger King en Afganistán se tambalea. “La bala va alocada, sólo la bayoneta mata”, decía Kutuzov, y en un siglo XXI preñado de criminales adelantos militares, los milicianos de las regiones más depauperadas del mundo vuelven a este aforismo decimonónico, como si David resucitara cada madrugada para enfrentarse contra un Goliat menos omnímodo a cada momento.

Y es que el fin de la Historia que preconizaba -con ciertas pinceladas de ironía- Fukuyama, fue mal digerido por los grandes halcones que, ebrios de éxito con la caída soviética y las tormentas del desierto, fueron incapaces de prever la amenaza de que nuevos kaijus (China, Rusia, India), estaban despertando, al tiempo que se desempolvaban inmemoriales rencillas de tintes religiosos. Grandes naciones pseudocontinentales que funden lo peor del capitalismo con nuevas formas de nacionalismo extremo, hordas de fanáticos monoteístas que amenazan a ambos lados del territorio estadounidense y la aparición de sectores críticos internos, incapaces de comprender cómo se le puede vender la democracia a un preso al que se está torturando en cárceles inmundas y masificadas, son las nuevas menudencias que amenazan la estabilidad imperial.

Democracia, mercado, globalización, capital, Estados Unidos, Europa, Asia, Latinoamérica o incluso África son conceptos o emplazamientos que pasan ante nuestros ojos en ráfagas de contenidos informativos cuidadosamente seleccionados y masticados para que, a nosotros, simples náufragos de un mundo tan complejo, no nos atragante la comida un exceso de entropía. Parece que nada más podamos hacer ante este contexto que aplaudir con el espectáculo o contemplarlo horrorizados y en silencio. Los países son entidades geoestratégicas de usar y tirar para las empresas, la res pública es un animal exprimido y escuálido, las masas son quistes de carnada con necrosis y los arranques de romántica desesperación como el del poeta Quental son hoy patologías individualistas dignas de frenopático.

Pero si te tomas un momento y miras a tu alrededor, seguro que el ambiente apocalíptico que te vendo en algunos cientos de palabras ya casi se te ha olvidado porque, al fin y al cabo, la realidad no es tan fiera como algunos la creemos. Quizá porque tampoco somos la excepción de un mundo sin discernimiento, quizá porque más allá de los muros de un convento mantenemos cierta esperanza.

Y es que ya hace tiempo describió Pío Baroja con inigualable claridad este sentir tan humano que, en ocasiones, a algunos nos ronda: “El cómico, el de la funeraria, el prestamista, el general, el cura; todos me parecían sin conciencia y, además de éstos, el abogado que engaña, el comerciante que roba, el industrial que falsifica, el periodista que se vende… Y, sin embargo, pensé después, toda esa tropa que roba, que explota, que engaña y que prostituye, tiene sus rasgos buenos, sus momentos de abnegación y sus arranques caritativos. La verdad es que semiángel o semibestia, el hombre es un animal extraño”.

Ilustración de Miguel Brieva, profeta mordaz de la crisis.

Pandora

Mamá automática para el resto…

Por su impactante audiencia, mensajes subrepticios y sofisticadas técnicas utilizadas (Animación y 3D) Avatar, que significa originalmente descenso deliberado de la deidad del cielo a la tierra, es una película tan significativa, como pudieron serlo en su momento Planeta prohibido (1956, Fred M. Wilcox), 2001: una odisea espacial (1968, Stanley Kubrick), Alien (1979, Ridley Scott) o Blade Runner (1982, Ridley Scott).

Avatar, como película de ciencia ficción no es, a mi modesto juicio, una película lograda. La lastran: una duración excesiva (con hora y media habría ido más que bien servida) y unos mitologemas absolutamente apolillados, eso sí, de masiva aceptación en USA (Pocahontas y la guerra de Viet-Nam) que la desposeen de frescura y originalidad. Gran parte del cine norteamericano contemporáneo cumple desde hace décadas estos tristes protocolos. Los efectos especiales compensan, por su exotismo y eficacia, la nimiedad de un argumento que comienza siendo una historia de ciencia-ficción, más o menos novedosa, con cierto empuje pero que, con la inserción de los mitologemas citados, pierde interés, paulatina y aceleradamente, para transformarse en una historia de “buenos y malos”, absolutamente predecible, llena de tics ideológicos y estéticos muy del gusto de los nuevos espectadores. La Ciencia-Ficción, que en su momento pareció abrir un canal de regeneración del imaginario popular, ha devenido, con las excepciones de rigor, un género estandarizado sin apenas conexión con los elementos especulativos y románticos que en el pasado le dieron su sentido rompedor. No puede ser indiferente a la producción de las formas estéticas masivas (y no masivas) la conversión de nuestro mundo al paradigma de una globalización política de corte neototalitario. Los habitantes de Pandora, nuestros hermanos azules, están conectados entre sí y con otros animales del lugar mediante una especie de red eléctrica. Como curiosidad, por el “feedback” entre fantasía y realidad, citar una curiosa y reciente noticia científica (Nature): Investigadores daneses han descubierto que el mar alberga un tejido de ondas eléctricas generadas por la conexión entre las bacterias que se encuentran en el fondo y la superficie. Estos pequeños organismos crean nano-redes eléctricas para comunicarse y sobrevivir. La conexión eléctrica de una bacteria con otras es posible hasta una distancia 20.000 veces mayor que su propio tamaño (unos 2 centímetros en total). Así, algunas bacterias (las situadas abajo, en el fondo del mar) “comen” en nombre de las demás, mientras otras (desde la superficie del agua) respiran por ellas, según el estudio. Viendo la película, pensé que nos hallábamos más que ante una variante de la “tercera fase”: el contacto con seres inteligentes no humanos, con una sutil digresión sobre la sustitución de paradigmas con relación a la humanidad futura. De la modernidad, y su concepción mecanicista y tecnológica, a la postmodernidad: diversa, mestiza y multicultural. Puro cine de propaganda al estilo de El triunfo de la voluntad.

Recordé un aforismo masónico: “la verdadera masonería se diferencia de la falsa en que mediante la primera logramos una visión más amplia del mundo mientras que, a través de la segunda, lo único que encontramos alrededor son vecinos o cómplices”. La “búsqueda de la piedra”, que figura como leit motiv en una potente imagen ( se muestra al protagonista una síntesis del porqué del proyecto colonizador visualizando una piedra que flota en el aire) que pasará desapercibida para muchos , degradada a la búsqueda materialista de combustible, dará la entrada a la “comunidad” paradisíaca, vía interfaz electrónica, con los nuevos cuerpos artificiales. Cuerpos que imitan a los nativos y que como los antiguos nefilim de los que hablan la Biblia y otros textos apócrifos, tienen una estatura muy superior a la humana. La vieja humanidad derrotada, atención a la escena final, es expulsada del nuevo paraíso al que sólo accederán unos cuantos elegidos.

Un regalo envenenado de los dioses, esta primera mujer.

Jorge Semprún: Las tres heridas

El amor, la muerte y la vida, las tres heridas, y una cuarta, la POLÍTICA, son la savia de la obra de Jorge Semprún (1923, Madrid). En sus guiones de cine hallaremos sus principales hitos biográficos y los de su alter ego FEDERICO SÁNCHEZ (alias que utilizaba en la actividad clandestina contra la dictadura franquista).

Al término de la Guerra Civil, Semprún se desplaza con su familia a París, donde actualmente reside. En la Francia ocupada toma parte en la resistencia. “Te sumergiste, gustoso y gozoso, a los dieciocho años, en la actividad clandestina de la resistencia antinazi. Soportaste, sin mayores problemas, con una curiosidad intelectual inagotable, la experiencia del campo de concentración en Buchenwald. Volviste a zambullirte, con una especie de salvaje alegría vital, en la clandestinidad española, a partir de 1953”.

Se afilia al Partido Comunista de España (PCE) en 1942, pero es a partir de 1953 cuando asume el riesgo de ser “cazado”, el “sentimiento de inmortalidad” de los héroes. Después de haber llegado al Comité Central y de haber coqueteado con la lírica estalinista, reacciona contra el integrismo del partido. En 1962, es retirado por Carrillo de la actividad clandestina, hasta su expulsión en 1964. En su primer guión de cine, La guerra ha terminado, vindica su individualidad por encima de cualquier agrupación política («el individuo, por tanto, es lo irrecuperable por las ideologías, las creencias y las vigencias y los poderes») La película La confesión abre viejas heridas:

«Despierta, Lenin. Se han vuelto locos»

Semprún no volvería a desempeñar actividades políticas hasta ser Ministro de Cultura en el gobierno de Felipe González.

Un repaso somero a su vida permite intuir las constantes temáticas de su obra: “la clandestinidad como camino hacia la conquista de una verdadera identidad. La política como destino individual, como un arriesgarse y realizarse, tal vez a través de la muerte libremente contemplada y la libertad como factor decisivo de todo compromiso político y existencial”.

A estas constantes temáticas podemos sumar una estilística, la ESCRITURA DIGRESIVA. A través de una pequeña anécdota, se establecen diversas asociaciones y desviaciones y se producen innumerables saltos cronológicos componiendo un tiempo subjetivo o mental (“todavía están por venir los viejos tiempos”). Este recurso parece influencia directa de la Nouveau Roman, que ignora en muchos casos los conceptos de intriga, lógica secuencial y vulnera los estatutos del narrador y del personaje. El director de cine Alain Resnais había interiorizado estos rasgos, por eso, junto con Costa-Gavras, que aún hoy sigue optando por un cine político inmediato, se convierte en el mejor traductor de los guiones de Semprún. En reciprocidad con el primero, desarrolla La guerra ha terminado y Stavisky; con el segundo, Z y La confesión. Estos pueden considerarse sus trabajos capitales junto con Une femme à sa fenêtre, de Pierre Granier-Deferre.

La guerra ha terminado (La guerre est finie, 1966). Para sus anteriores films, Resnais había contado con textos de Marguerite Duras, Alain Robbe-Grillet y Jean Cayrol, que no eran guionistas al uso. Con Semprún rodó la que era hasta el momento su película más clásica, nominada al Oscar por Mejor Guión Original. Diego (Yves Montand), enlace entre la dirección del PCE en Francia y la organización secreta del interior, se halla en crisis intelectual. «España meca del turismo o leyenda de la Guerra Civil, todo mezclado con Lorca. (…) Ya estoy harto de la leyenda de España. (…) Yo no estuve en Teruel ni en la batalla del Ebro. Los que hacen cosas por España, cosas importantes, no estuvieron allí. Tienen veinte años, a ellos les mueve el futuro, no el pasado. España no es el 36, sino la realidad del 65, por más desconcertante que sea»

Z (Z, 1969) denuncia los métodos violentos utilizados por la extrema derecha y la dictadura de los coroneles en Grecia, tomando como punto de partida el asesinato de líder pacifista Grigoris Lambrakis. Vassilis Vassilikos, autor de la novela en que se basa el guión, declaraba que la muerte de Lambrakis era un acontecimiento decisivo para la conciencia política griega, adormecida por la horrible propaganda de la extrema derecha. Z (en griego clásico, “vive”) ganó el Oscar a la Mejor Película Extranjera.

La Confesión (L’aveu, 1970) critica los excesos y purgas del estalinismo. El punto de partida es el libro-documento de Artur London. Yves Montad interpreta a Gérard, Viceministro de Relaciones Exteriores de Checoslovaquia, que participó en la Guerra Civil Española en calidad de brigadista, luchó con la resistencia francesa y fue a parar a Mauthausen. En los 50, cuando el bloque soviético se siente amenazado por los procesos de democratización y engorda sus listas de sospechosos, Gérard conoce la tortura de mano sus propios camaradas, que le instan a confesar, pero… «¿Confesar qué?».

Stavisky (Stavisky, 1974) El contexto histórico de los años 30 (la persecución racial) se funde con la trama en derredor del personaje que da nombre a la película, un estafador (Jean-Paul Belmondo) que a punto estuvo de provocar la quiebra del estado francés, construyendo un imperio en base a fraudes y cambios de identidad. Aún cuando el caso Stavisky trajo consigo una crisis que llevó a la caída del Gobierno, esta es la película menos política de las hasta ahora vistas. Al respecto, hay que recordar que se trata de un encargo con el que Resnais trata de remontar su carrera.


Una mujer en su ventana
(Une femme à sa fenêtre, 1976) parte de la novela homónima de La Rochelle. La protagonista es una duquesa (Romy Schneider) que cae enamorada de un líder comunista perseguido en la Grecia del general Metaxas. «Para mí la política es la voluntad de oponer la toma de conciencia a la resignación; la palabra a la súplica; los riegos de la vida a las falsas certezas de la muerte».

Como gran parte de la obra de Semprún, un viaje de lo privado a lo público, de lo sentimental a lo político.

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